Desde que me quité de comprar Magic (a las que por suerte, sólo compré durante unos meses), nunca he picado en juegos coleccionables. Antes que millones de expansiones, prefiero gastarme los cuartos en un juego nuevo.
Y ahora, me ha pasado esto otro:
Mira que Isra de Juégame Store me dijo que el juego no era muy allá, que el Netrunner le daba en la boca con muca diferencia, pero soy débil, y el tema me puede.
Como consuelo, diré que en las expansiones vienen todas las cartas necesarias para jugar. Es decir, que no tienes que andar comprándote 2 o 3 de cada expansión para tener el máximo de copias posible de la carta cañera de turno. En el core sólo viene 1 copia de la mayoría de las cartas, así que si quieres competir, toca comprarse dos. Yo por el momento no tengo en mente jugar ningún torneo, así que paso.
¿Y qué es lo que viene dentro de la caja? Pues poca cosa. Cuatro mazos preconstruídos (240 cartas) y unas cuantas fichas de cartón (dial incluído, por supuesto). Ah, y un inserto muy bonito. Inútil, pero bonito. Os dejo unas fotillos:
Las ilustraciones, eso sí, son un pasote. Aparte, no hay nada como juntarse un sábado por la mañana con un juego de Star Wars que enfundar y una buena cervecita. De vez en cuando hay que darse algún capricho que otro... ;-)
Ya le han caído unas cuantas partidas, pero tendréis que esperar a la semana que viene para los comentarios. Si me animo puede que incluso haga una reseñita.
Sayonara, babys...


