Pues sí, como algunos ya sabéis gracias al caralibro de Lex Ludi Malacitana, después de abundantes divagaciones, anotaciones, papeles perdidos y otras muchas cosas que no vienen al caso, el jueves pasado empezó a ver la luz el primer prototipo que consigo sacar adelante: Gladius (nombre muy provisional que se me acaba de ocurrir, porque de algún modo hay que ir llamándolo).
Antes ha habido otros, pero al final siempre se me quedan colgados a la hora de fabricarlos (más que nada, porque soy muy perro y odio las manualidades). El caso es que la semana pasada empezamos a probarlo:
Como podéis ver, la fabricación de las cartas deja mucho que desear, pero que leches, tengo claro que esta primera versión no va a funcionar, así que para que complicarme. Para el resto de componentes he canibalizado el Medieval Mastery y el Keltis de viaje. Las dos minis son un Aragorn y un Boromir del juego del Señor de los Anillos, de esas que yo pintaba cuando era joven... ;P
Se trata de un juego para 2 jugadores. Por el momento, cada uno maneja a su gladiador con el sencillo objetivo de reventar al contrario, con algún que otro matiz. En cuanto a mecánicas, podría decirse que es un Card Driven (la idea de hecho me vino jugando al Combat Commander), centrándose sobre todo en la gestión de tu mazo y de tu mano de cartas, controlando también las cartas que va usando el otro jugador.
Para el resto del diseño me he ayudado un poco con el Neuroshima Hex, el Summoner Wars y el Drako, aunque el juego visto por encima puede parecerse sobre todo a éste último.
La principal gracia son los diferentes tipos de gladiadores, cada uno con su forma de jugarlo y su mazo particular, con sus habilidades especiales según su armamento o movilidad. Ahora mismo sólo hay dos gladiadores, el Murmillo (espada corta y escudo grande típico romano) y el Dimachaerus (dos espadas cortas). El primero se basa más en repartir golpetazos que te dejan listo de papeles e intentar arrinconar al rival contra la pared, mientras que el segundo es más de mucho moverse y muchos golpes, más débiles pero más rápidos.
Coleccionar y pintar miniaturas, uno de esos vicios devorados por los
juegos de mesa
Hasta la fecha llevamos dos playtesting y el juego va tomando forma, aunque es cuestión de ir tocando detallitos cada vez. La primera partida con Altair fue un desastre, con muy poco movimiento y muchas ostias. Un mierda vaya, que no se diga que sólo despotrico de los juegos de los demás ;-)
Sin embargo la segunda partida, la jugaron Víctor y Nelson mientras yo miraba y resolvía dudas, y la verdad es que cambiando dos tonterías, la cosa fue mucho mejor. Más dinamismo, más movimientos y empujones, y cada gladiador sacando provecho de su estilo.
Aún así surgieron situaciones que no había pensado y que resolvimos sobre la marcha (ya sabiéndolo tengo tiempo para pensar soluciones con más tranquilidad). También fuimos viendo como algunas cartas resultaban ser inútiles, y otras demasiado poderosas, o algunos otros detalles que descompensan el combate en favor de un gladiador u otro.
Aún así surgieron situaciones que no había pensado y que resolvimos sobre la marcha (ya sabiéndolo tengo tiempo para pensar soluciones con más tranquilidad). También fuimos viendo como algunas cartas resultaban ser inútiles, y otras demasiado poderosas, o algunos otros detalles que descompensan el combate en favor de un gladiador u otro.
Tomando nota de los (no pocos) fallos de diseño
En fin, ya iré contando más sobre la evolución de los gladiadores de marras, sobre su avance o su viaje hacia el contenedor de basura más cercano.
Siguen haciendo falta muchísimas pruebas de juego, la verdad. Por el momento intentaré llevarlo a las Meeting y a Córdoba, aunque estará todavía demasiado verde como para poder llamarse juego. Y después a ver si me curro una versión digital de la cartas, aunque sea en fomato hiper cutre, y lo cuelgo para descargar.
Un saludo!