Artículo por Neiban:
Bueno bueno, ya llevamos vistos 2 capítulos sobre Leo Colovini, así que como ya estamos en caliente va siendo hora de hablar en este 3er capítulo sobre el que me parece el mejor juego de Colovini;
Los Puentes de Shangri-la.

El
Shangri-la (diminutivo cariñoso en adelante) fue el primer juego de este autor que probé, y nos dejó a todos fascinados. Me parece por goleada el mejor juego de Colovini, y no es que los otros me parezcan malos, al revés, los considero juegazos, pero es que sinceramente Shangri-la me parece un juegazo aún más tremendo.
El juego es del año 2003, editado por
Uberplay (al menos mi copia, aunque creo que Kosmos también le metio mano), de una duración entorno a 60 min, y para 3-4 jugadores. Una vez que abrimos la caja podemos encontrarnos los siguientes componentes:

Fichitas de cartón en cada uno de los 4 colores de los jugadores, unos contadores verdes, puentecitos de madera, y el tablero.

¿El tema? En el juego, deberemos intentar extender la sabiduría de nuestros maestros filósofos por las aldeas de Shangri-la, ¿un supuesto enclave mítico-paradisíaco del Himalaya? Yo la verdad que nunca había oído hablar de ninguna Shangri-la antes de conocer este juego, pero mira, siempre se aprende algo. Como iba diciendo, los maestros tendrán estudiantes que serán quienes viajen de aldea en aldea propagando el saber. En fin, que bla, bla y bla, tema pegadísimo, pero que mas da si la mecánica alberga jugosidad.
¿La chicha? Muchiiiiiisima. En cada turno tienes 1 opción entre 3: o colocas maestros, o colocas estudiantes, o viajas de una ciudad a otra. Y claro, el juego lo gana quien más maestros consiga tener. Los maestros están divididos en 7 categorías en cada color:

Shangri-la es uno de esos juegos en los que llevas muchos frentes
pa'lante, con una sola acción por turno, cuando te gustaría poder hacer veinte por lo menos. Muy táctico, y con mucha tensión, dada por los puentes que le dan nombre al juego.

Los puentes son el factor que anima todo el cotarro, y es que cuando viajas con tus estudiantes de una aldea a otra, el puente por el que lo has hecho se destruye. Toma castaña! con lo que se asiste a una verdadera mecánica de pensar cada viaje
-ataque muy mucho, y pongo lo de ataque en cursiva porque este juego, pese a no ser de tortas, sabe en muchos momentos a tal, porque cuando una ciudad envía sus estudiantes a otra, se produce una comparación de fuerzas, y si tiene más potencia deshauciará a los maestros y estudiantes de cuantos jugadores hubiera en ella. Y no veas lo que jode que te echen de una aldea!

El juego termina cuando el último de los puentes ha sido eliminado del tablero, y todas las aldeas han quedado establecidas. Véase la siguiente imagen, con una aldea ya cerrada (cuando esto ocurre se le pone una ficha verde encima).

Para las primeras partidas el reglamento te ofrece una colocación inicial con la que empezar a jugar, pero una vez hayas echao unas cuantas, lo suyo es jugar con las reglas avanzadas, con la cual los jugadores van alternándose en la colocación inicial de sus maestros. Es decir, pique servido desde primera hora.

Todo lo anteriormente dicho convierte a Shangri-la en el mejor juego en mi opinión de Leo Colovini (así como para la mayoría de miembros que formamos Lex Ludi Malacitana), y en definitiva uno de mis juegos favoritos. A día de hoy, no lo sacaría de mi top10. Si no lo habéis probado, espero que podáis hacerlo pronto. Si os gustan juegos como el Samurai o el Through the Dessert (el camellos), os encantará Shangri-la. Sin embargo, si no son de vuestro estilo, quizá no debáis prestarle mucha atención.

Como inconveniente, pues que está dificilillo de conseguir, pero no imposible. Pedirlo fuera de España o la venta de 2ª mano quizás sean las mejores opciones de cara a pillarlo. Desde luego si lo tenéis a tiro para probarlo, ni lo dudéis.

Espero que os haya gustado, y atentos mañana al 4º capítulo...
Un saludo!