viernes, 24 de agosto de 2012

This is... POLIS!!!

Blogueros, ¡¡¡¿cuál es vuestro oficio?!!!


- Jugadores: 2
- Duración: 120 - 180 minutos
- Complejidad: Muy alta
- Editorial: Asylum Games
- Diseñador: Fran Díaz
- Ilustrador: Marek Rutkowski

Visión General

¿En serio alguien necesita una visión general después del mes de Polis que llevamos?

Bueno, va. Polis es un juego para 2 jugadores, estilo eurogame, que mezcla numerosas mecánicas, desde las mayorías a los combates, pasando por asuntos económicos.


Aún así, desde mi punto de vista, Polis es básicamente un juego de gestión de recursos, en el que luchas con tu rival por el control de esos recursos. La verdad es que me parece una forma muy adecuada de recrear la Guerra del Peloponeso.

Polis es un juego complejo y exigente, no por la dificultad de las reglas, sino por la profundidad de juego y la gran cantidad de opciones que ofrece.

Diseño y Componentes

La verdad es que Polis es un juego carete: a mí con el preorder me ha salido en 38 (envío incluído), pero su precio normal será de 47 euros. Sí, la editorial es española, la tirada es corta y encima producido íntegramente en España, pero como está el patio, se va un poco de precio.

Eso sí, madera abundante (discos, cubos y barcos) en los dos colores de juego, además de un reglamento perfectamente ilustrado y de papel grueso. El tablero principal, los tableros individuales y losetas también son de muy buena calidad, con un acabado excepcional. Quizás la única pega es que el tablero no tiene vuelta, o como quiera que se llame. Os dejo la foto para que entendáis a qué me refiero.


La pega son las cartas, que tienen un tamaño raruno (53x85 cm, si no recuerdo mal), que hace que sea difícil enfundarlas. Y además, es que hay que enfundarlas, porque son muy, pero que muy finas. Ya me lo había comentado Willynch, y aún así me sorprendí al abrir el juego. Un punto negativo que enturbia un poco el perfecto acabado de los demás componentes.

Respecto al diseño gráfico sólo se puede decir una cosa: maravilloso. La verdad es que Marek Rutkowski se ha lucido, y el juego tienen un aspecto inmejorable. Tanto los tableros, las losetas como las cartas invitan a contemplarlas durante un rato y recrearte con su elegancia.

Mecánica

Como decía antes, Polis es todo un batiburrillo de mecánicas muy bien engranadas entre sí, y que además aporta algunas cosas originales. Aún así no me voy a extender con las reglas; si alguien quiere detalles, el reglamento está en perfecto castellano en BGG.

El objetivo de Polis es conseguir el mayor número de población y de puntos de prestigio, ya que la suma de ambos será nuestra puntuación final. Sin embargo, el juego te obliga a gastar esos recursos durante la partida, ya que para reclutar tropas gastas población, y para realizar acciones militares (movimientos de tropas, asedios...) gastas prestigio.

Las polis controladas por Atenas, con sus respectivos cubos de población

Por ello, creo que la mejor forma de definir Polis es como una constante búsqueda de equilibrio. Si eres demasiado conservador, puede que el otro jugador bloquee tus movimientos en el tablero; sin embargo, si te militarizas demasiado, es posible que te quedes sin población y sin prestigio, dando demasiada ventaja de puntos al contrario. Equilibrio, ese es el engranaje sobre el que gira Polis. 

El juego dura 4 rondas, y en cada ronda se alternan turnos de 2 acciones de cada jugador. No hay límite de turnos en una ronda, así que puedes jugar tanto como te permitan tus recursos. Eso sí, piensa que si te desgastas demasiado, empezarás la próxima ronda pelado.

Las acciones posibles se diviven en 3 tipos:
  1. Desarrollo: Crear hoplitas, galeras, mercaderes y construir proyectos. 
  2. Políticas: Comerciar, mover a nuestro diplomático (Próxeno) y provocar guerras civiles, para que las Polis enemigas se unan a nuestra causa. 
  3. Militares: Mover hoplitas y galeras, recaudar recursos en un territorio (nuestros hoplitas extorsionan a los campesinos, de ahí que sea una acción militar) y asediar una polis neutral o enemiga.
 Tableros individuales con texto en inglés y en español

Cuando los dos jugadores han pasado, se acaba la ronda y se realizan una serie de ajustes, entre los que destacan 2 factores: 
  1. Alimentación: por cada población, tienes que pagar 1 trigo. 
  2. Crecimiento: puedes gastar el trigo sobrante para hacer crecer la población de tus ciudades.
El trigo, por tanto, es otro de los elementos fundamentales de Polis, ya que te permite aumentar tu población. Si no creces, aparte de no aumentar tus puntos por población, no tendrás hoplitas disponibles para sacar al tablero. Lo malo es que el trigo es un recurso difícil de conseguir, y hay que recurrir habitualmente al comercio con los mercados exteriores (Tracia, Iliria, el Ponto, el Imperio Persia y Egipto). Pero claro, si el enemigo tiene superioridad marítima (ahí es donde entra sobre todo el control de mayorías) es probable que te bloquee las rutas comerciales y te haga la puñeta bien hecha.


Otro recurso importante es la plata, que es necesaria para realizar la mayoría de los proyectos (que te dan puntos de prestigio inmediatos y al final de la partida) y para provocar guerras civiles con nuestro diplomático. Esto último es una acción muy importante, ya que te permite hacerte fácilmente con algunas polis enemigas, con lo que le quitas al rival la opción de recaudar recursos en el territorio de esa polis. Además, la plata es un recurso comodín, y siempre puedes pagar plata en lugar de cualquier otro recurso. Al igual que el trigo, es un recurso escaso, y también hay que recurrir al comercio para conseguirlo.

 Los ya famosos filósofos de Polis... ;-)

Los demás recursos del juego son metal, madera, aceite y vino. Todos ellos nos sirven para intercambiarlos por plata en los mercados, y además el metal es necesario para reclutar hoplitas, mientras que la madera nos permite reclutar galeras y comerciantes.

Las batallas se producen cuando hay 8 o más hoplitas de ambos jugadores en un mismo territorio, y se resuelven con un mazo de cartas de combate. Resulta un poco aleatorio, pero ganar una batalla más o menos no te va a dar la victoria. Una cosa que me gusta mucho es que no suele haber demasiadas bajas en combate, algo que realmente ocurría en los enfrentamientos de esta época.


Conclusiones

Como podéis imaginar, el juego me ha gustado mucho. Hay mucha tensión, y tienes que estar pendiente en todo momento de los movimientos del rival para averiguar qué es lo que pretende y anticiparte todo lo que puedas. Las mecánicas encajan todas muy bien.

Respecto a rejugabilidad, quizás el primer turno pueda ser algo mecánico en las primeras partidas, pero siempre va a depender de los propios jugadores. Cuando has jugado 3 o 4 veces te das cuenta de que no hay estrategia predefinida, que te vas adaptando según juegue tu rival. También están los eventos (se saca un evento al inicio de cada ronda), que añaden un poco de aletoriedad y pueden trastocar cualquier plan predefinido.

El trigo de Sicilia, fundamental para Esparta

Hay que tener en cuenta, eso sí, que el juego es todo un friecerebros, y que las primeras partidas son bastante duras, sin que veas claro qué hacer o cómo hacerlo.Hasta la fecha, Juan, Víctor y yo (que no es que seamos novatos en esto de los juegos precisamente) las pasamos canutas con la primera partida. En la segunda ya controlas un poco más, aunque se te escapa algún detalle y de repente te destrozan con un simple asedio. La curva de aprendizaje es de las buenas.

En cuanto a interacción, al principio puede parecer que cada uno va a su bola, recaudando sus territorios, pero cuando lo dominas un poco, resulta un juego muy agresivo, en el que la lucha por los recursos es absolutamente brutal. Desde boqueos de movimientos (que en el mar pueden hacer mucho daño) hasta agotar el trigo que pueda conseguir tu rival y dejar que sus ciudades se mueran de hambre. La guerra no es sólo atacar y ganar combates.

Los mercaderes atenienses bloqueados por la flota 
espartana... se avecina hambruna en Atenas

Como pequeña pega, si te descuelgas mucho al principio la remontada es difícil, pero a pesar de ello el juego puede alargarse (como se alargó la Guerra del Peloponeso). Aún sabiendo que ya está todo perdido, es difícil terminar el juego sin haber jugado las 4 rondas, lo cuál puede hacerse pesado para ambos jugadores.

Otro detalle a tener en cuenta es que a veces en la última ronda puede darse el caso (sobre todo en las primeras partidas) de que un jugador tenga muchas más cosas que hacer que el otro, y al pasar lo dejes sólo conquistando todas tus ciudades. Cuando te pasa te quedas un poco frío, y es un final un poco extraño, pero si te paras a pensarlo, es un final consecuencia de una mala previsión, y de no haber aprovechado bien tus acciones, o quizás de haberlas aprovechado en otra cosa.

Por ejemplo cuando me pasó a mí, tan sólo conservé 4 polis, mientras que el espartano tenía todas las demás. Sin embargo, iba con mucha ventaja en proyectos y en prestigio, así que a pesar de mi escasa población, al final gané 37 a 31.

 Pericles, en su famoso discurso fúnebre

Sobre la duración, las 3 horas te las llevas fácilmente, aunque si esto es un impedimento, hay un escenario en el que sólo se juegan las dos últimas rondas, lo cuál reduce considerablemente el tiempo de juego. De todos modos, en la última partida Juan y yo terminamos en poco menos de 2 horas. Los 90 minutos que dice la caja sólo los veo posible en caso de paliza monumental. 

En resumen, Polis es un gran juego. No apto para todos los públicos, pero con la gente adecuada realmente se disfruta muchísimo. La verdad es que tenía muchas expectativas puestas en el juego (ha sido mi primer preorder), y tenía miedo de llevarme un chasco, pero la verdad es que al final el juego cumple con lo que esperaba de él, y me parece por ejemplo mucho mejor juego que el 1960.

Si os gustan la historia, la Grecia Clásica y los juegos sesudos, para mí es un must have. Si no,  recomiendo que lo probéis antes, por si las moscas, porque no creo que sea un juego que le guste a todo el mundo.

Saludos!

miércoles, 22 de agosto de 2012

Polis: la Guerra del Peloponeso

Al hablar de la Guerra del Peloponeso nos referimos al período entre los años 431 y 404 a.C., entre los que se produjo el enfrentamiento definitivo entre Esparta y Atenas. Respecto a Polis, este período abarca las dos últimas rondas del juego.

Como decía en la entrada anterior, la fuente principal es Tucídides, aunque su relato se interrumpe bruscamente en torno al año 411, por lo que para conocer el final de la historia tenemos que tirar de las Helénicas de Jenofonte. 

Este señor con cara de rancio es Tucídides, y lo cierto es que es
 una lectura árida como pocas

Hay que destacar que la guerra no tiene lugar sólo en Grecia, sino que se extendió desde Sicilia y la Magna Grecia (el sur de Italia) hasta las costas de Asia Menor. Por otra parte, una guerra tan prolongada supuso transformaciones muy profundas, internas y externas, y por ello constituye un punto clave en la Historia, que marca el final de una época y el principio de otra.

La causa profunda de la guerra es el crecimiento desmesurado del poder ateniense, y el temor que inspiraba en los peloponesios. Sin embargo, las causas inmediatas (el casus belli, que se suele decir) fueron diferentes conflictos localizados en torno a las colonias corintias de Corcira y Potidea, y el decreto antimegárico de Atenas, que cerraba a Mégara el comercio con la Liga de Delos. El conflicto estalla definitivamente con la ejecución de 180 tebanos en Platea, tras un asalto fracasado contra la ciudad.


Los objetivos de cada bando eran claros: para Esparta, conseguir el desmoronamiento del imperio ateniense; para Atenas, mantener sumisos a los miembros de su alianza.

Esparta, confiando en su incontestable superioridad terrestre, pretendía lanza una pinza contra Atenas desde Beocia y el Peloponeso, para arrastrarlos a un combate en campo abierto. Atenas, sin embargo, podía reunir ella sola una flota mayor que la de todos sus enemigos juntos, y contaba además con una clara superioridad financiera, por lo que plantea una estrategia de desgaste a largo plazo. Para reflejar esto, en el juego Esparta es siempre el primer atacante en las batallas terrestres, mientras que Atenas lo es en las batalas marítimas. 

En términos de juego, Polis ofrece la posibilidad de comenzar el juego directamente en este momento, sin las dos rondas anteriores, mediante un escenario concreto (página 19 del reglamento) que refleja a la perfección esta situación inicial.


Ronda 3 (431 - 421 a.C.)

Este período suele conocerse como la Guerra Arquidámica, a causa del rey espartano Arquídamo, que no se cortó un pelo en invadir el Ática, devastando las cosechas atenienses, y obligando a la población na refugiarse tras los muros largos. El ejército ateniense no salió de sus murallas, aunque Pericles si que organizó expediciones de castigo por vía marítima.

En el 430 a.C. se desata la peste en Atenas, que se lleva por delante a un tercio de la población, incluído el propio Pericles. Además, los campesinos refugiados veían como el enemigo arrasaba sus tierras, sintiéndose sacrificados por el bien general, lo que provocó numerosos disturbios en la ciudad. La estrategia de Pericles fue muy acertada desde un punto de vista militar, pero quizás los costes sociales y psicológicos fueron demasiado altos.


Los golpes militares van a sucederse en uno y otro lado, y Atenas se verá sumida en una grave crisis política tras la muerte de Pericles. En la batalla de Anfípolis van a caer los dos líderes principales de la guerra: Brásidas en el bando espartano, y Cleón en el ateniense, o que abrió el camino a nuevos políticos, y a la firma de la Paz de Nicias, que supuso un pequeño respiro para ambos bandos.

Ronda 4 (415 - 404 a.C.)

La última fase de la guerra está repleta de intrigas y ambiciones personales.

La derrota definitiva de Atenas comienza a gestarse con la expedición a Sicilia, entre los años 415 y 413 a.C., que supuso la destrucción de buena parte de sus flota, así como un duro golpe para su prestigio y su moral. Y en el juego, asaltar Sicilia siendo el ateniense se presenta una tarea difícil, por supuesto.


Uno de los personajes principales de este momento será el ateniense Alcibíades que, acusado de sacrilegio por sus enemigos políticos, se refugiará en Esparta e impulsará desde allí una nueva campaña contra el Ática. Sí, como suena, el tipo se une al enemigo y ataca su propia ciudad; así de cambiacapas era la gente. Aunque claro, si tus compatriotas te quieren separar la cabeza de los hombros, tampoco es de extrañar.

Los espartanos van a ocupar Decelia, a 22 km de Atenas, iniciando un hostigamiento continuo que derrumbaría por completo la economía ateniense. Este duro revés, unido a los tejemanejes diplomáticos de Alcibíades, provocarán la progresiva sublevación de los aliados de Atenas.


Cerradas las rutas de Egipto y Sicilia, Atenas sólo podía recurrir a su control de los estrechos, a través del Helesponto tracio para abastecerse del trigo necesario para abastecer a la población, un aspecto que está magníficamente implementado en el juego, y que te dará más de uno y más de dos quebraderos de cabeza durante la partida.

En las Arginusas la flota ateniense consigue una importante victoria, pero una tempestad posterior provocó la destrucción de numerosas naves, lo que llevó a la ejecución de los estrategos que estaban al mando de la flota.Con ello, Atenas se privaba a sí misma de sus principales generales y Esparta, al mando de Lisandro, daba el golpe final en Egospótamos, donde Atenas perdió 171 de sus 180 naves. Tras ello, los espartanos pusieron cerco a Atenas por tierra y mar, obligándola a aceptar la rendición y comprometerse a desmantelar su imperio y aceptar la hegemonía de Esparta, así como a derruir las fortificaciones del Pireo y los muros largos.

La flota ateniense, justo antes de ser destruída por completo en Egospótamos

Los enemigos de Atenas no podían esconder su júbilo, y celebraban la victoria como el comienzo de la libertad de Grecia. Aunque si recordáis la primera entrada, este rollo de la libertad ya se había celebrado con la victoria contra el Imperio Persa. Un Imperio que, por cierto, prestó a Esparta un apoyo financiero fundamental para la definitiva derrota de Atenas, a cambio de que los dejasen mangonear a su antojo con las ciudades griegas de Asia Menor.

Como podéis ver, a todo el mundo se le llenaba la boca hablando de la libertad y el bienestar de los ciudadanos, pero los verdaderos motores del mundo no eran sino la política y la economía. Una vez más, seguimos sin haber cambiado demasiado.

Y aquí termina la historia de Polis; en la próxima y última entrada, para cerrar el concurso, hablaremos muy brevemente de los años posteriores a la guerra, y las principales consecuencias de la misma, que no fueron pocas.

Ah, claro, el concurso, ¡qué se me olvidaba! Visto que la pregunta de la semana pasada fue un poco complicada, la de esta semana va a ser muy sencilla, de forma que tenéis la respuesta en esta misma entrada. Ahora, tampoco os lo voy a dar todo hecho, así que esta semana va a ser la pregunta lo que tendréis que buscar... atentos al Facebook y demás medios de comunicación lúdicos :-)

Saludos!

martes, 21 de agosto de 2012

viernes, 17 de agosto de 2012

Polis: la Falange

Efectivamente, como habéis dicho la inmesa mayoría, la respuesta a la primera pregunta del concurso es la Falange. 

Algunos disteis como respuesta la Falange Macedonia, que no es del todo exacto (aparte de ser lo primero que aparecía en el Googlre), ya que es una variación de época posterior, utilizada por Filipo II y Alejandro Magno. Llamadme quisquilloso, y llevaréis razón ;-p

Como no podía ser de otro modo, en Polis, la Falange es la carta más común del mazo de combate:


¿Y qué es este rollo de la Falange?

Pues se trata de una formación de combate cerrada, en la que los hoplitas (infantería pesada armada con lanza y escudo) luchan protegiendo con su escudo al compañero de la izquierda. Si habéis visto 300, recordad la escena de Leónidas con Efialtes en lo alto del monte.

Pero la Falange no es sólo una formación militar, sino que es reflejo de la situación política. El armamento pesado de los hoplitas tenía un coste elevado, que tenía que pagarse el propio soldado, de modo que sólo los ciudadanos con cierto nivel económico podían luchar como hoplitas.

¿Os suenan los 3 escudos de la derecha? Un gran trabajo de ilustración
el que ha hecho Marek Rutkowsky

La fuerza de la falange radica en el combate colectivo,como un todo, que además (supuestamente), reforzaba el sentimiento de pertenencia a la Polis.

Pero claro, toda formación tiene sus puntos débiles. En el caso de la Falange, se encuentra en el flanco derecho, ya que el último hoplita de la derecha no contaba con el escudo de ningún compañero que lo protegiese con su escudo. Por ello, el flanco derecho se consideraba el flanco de honor, y era ocupado por las tropas de élite, con el mejor armamento y mayor experiencia.

 Si os fijáis, el amigo de la espada tiene medio cuerpo desprotegido

En la Guerra del Peloponeso, la larga duración del conflicto obligó a reclutar tropas mercenarias, surgiendo así una infantería ligera (peltastas) armados con hondas, jabalinas y escudos de mimbre, que hacían las veces de hostigadores.

El equipo básico de un peltasta, de origen tracio

El modelo de la Falange clásica es aplastado en la batalla de Leuctra (después de la Guerra del Peloponeso, en el 371 a.C.), donde el tebano Epaminondas consigue derrotar a los espartanos, con un ejército considerablemente menor. El truco consiste en doblar la profundidad del flanco izquierdo, colocando allí también a las tropas de élite, para cargar contra el flanco débil de la falange enemiga. Es la llamada falange oblicua.


Arriba tenéis el modelo clásico, y abajo el de Leuctra (los cuadros rojos representan a las tropa de élite. Al aumentar la profundidad del flanco izquierdo, cuando el resto de la falange espartana entró en combate, su flanco derecho había sido aniquilado y la batalla estaba ya perdida. Un genio este Epaminondas.

Y hasta aquí mis desvaríos sobre la falange. Sólo añadir que después de una semana intentándolo, el miércoles pude estrenar el juego, y tanto a mí como a Víctor nos dejó grandes sensaciones. Para la semana que viene, primeras impresiones... o puede que incluso reseña ;-)

Y recuerdo que para contestar la segunda pregunta, podéis rebuscar información en la red, o esperar a las pistas de Asylum Games, que irán apareciendo hasta el martes que viene. 

Saludos!

miércoles, 15 de agosto de 2012

Polis: la Pentecontecia

Se llama Pentecontecia (50 años) al período entre la batalla de Platea y el inicio de la Guerra del Peloponeso, en el año 431 a.C.

Si para las Guerras Médicas teníamos a Heródoto, ahora toca tirar de Tucídides, aunque el período de la Pentecontecia abarca tan solo el primer libro de su Historia de la Guerra del Peloponeso. También pueden ojearse las Vidas de Plutarco, pero es una fuente ya bastante tardía.

Polis, entre los clásicos griegos

Respecto a Polis: fight for the hegemony, este período abarca las dos primeras rondas de las cuatro que componen el juego. Al igual que en la realidad, Esparta de Atenas dispondrán de unos años en los que prepararse para el enfrentamiento final que representan las dos últimas rondas, y de las que hablaremos en la próxima entrada.

La Lambda era la letra inicial de Lacedemonia, y uno de los signos más 
representativos de Esparta

Ronda 1 (478 - 460 a.C.)

Durante estos años se produce el alzamiento definitivo de Atenas. En primer lugar, el general espartano Pausanias es destituido y tiene que regresar a Esparta, acusado de confraternizar con los persas de Bizancio. Posteriormente no se pudo confirmar ninguno de los cargos contra él, pero su retirada hizo aumentar la influencia ateniense. 

A pesar de todo, todavía no se produce ningún enfrentamiento directo entre las dos grandes megalópolis del mundo griego, lo cuál se refleja perfectamente en Polis, ya que en esta ronda las reglas, de forma bastante elegante, no permiten que se produzca ningún combate entre espartanos y atenienses.


El hecho fundamental de este período será la creación de la Liga de Delos, una confederación de ciudades bajo mando de Atenas, con el principal objetivo de continuar la lucha contra el Imperio Persa hasta conseguir la liberación de todos los griegos (ya que Jonia seguía en gran parte sometida a Jerjes).

La Liga se cimentaba en principios teóricamente equitativos, y todos los miembros disponían de un voto en la asamblea confederal. Sin embargo, en la práctica, Atenas controlaba a los Estados más pequeños y sus votos, y por tanto dominaba por completo la Liga, y fijaba por ejemplo la cuantía que cada estado debía aportar (phoros) al tesoro de la Liga, del cuál Atenas hacía uso en beneficio particular. 

Además, la Liga constituía una alianza a perpetuidad, sin especificar ningún tipo de condiciones para abandonarla, lo que será utilizado por Atenas para sofocar brutalmente todas las insurrecciones. 


Aún así, la Liga cumplió con sus objetivos en un principio, combatiendo a los persas en las costas jonias y las islas del Dodecaneso, así como en territorio Tracio, asegurando la navegación por el Egeo y el control de las rutas comerciales por parte de Atenas.

El tablero de juego, que nos va a servir como mapa

Es decir, con una hábil maniobra y una magnífica excusa (la lucha contra los persas), Atenas pone bajo su mando los ejércitos y recursos de gran parte del mundo griego, y los utiliza para fortalecer su posición en el Egeo.

Las realidad de la Liga de Delos comenzará a ponerse de manifiesto con episodios como la incorporación forzada de Caristo a la Liga o la toma de Naxos y Tasos, que tras abandonar la confederación, son obligadas por Atenas a reintegrarse en ella. Así, la voluntad individual de los estados de la Liga fue eliminada, y comenzó el llamado Imperio Ateniense.

La lechuza representa a Atenea, diosa de la guerra y la sabiduría, 
y patrona de Atenas

Ronda 2 (460 - 431 a.C.)

Con el control del comercio y del tesoro de la Liga Délica, tendrá lugar la época de mayor esplendor de Atenas y del mundo griego en general. Arte, filosofía o literatura tendrán un enorme desarrollo. A la luz de nuevas ideas filosóficas, Fidias supervisa la construcción de los templos de la Acrópolis, mientras Heródoto escribía sus Historias, y los teatros se llenaban con las tragedias de Sófocles y Eurípides o las comedias de Aristófanes.

Es la época dorada de Atenas; es la Era de Pericles.


Y he aquí la segunda pregunta del concurso: aparte de Sócrates, ¿qué otros dos filósofos aparecen en Polis? Esta es más difícil, claro, pero no os desesperéis, que a lo largo de la semana podréis encontrar alguna que otra pista en el Facebook de Asylum Games. Al igual que la otra vez, no valen sólo los nombres; hay que ampliar un poquito, que dirían mis profesores de universidad.

Las respuestas, al correo del blog (lexfrikimalacitana -arroba- gmail.com) hasta las 23:59 del próximo martes, indicando nombre completo, pseudónimo lúdico en caso de tenerlo y ciudad de residencia (los que ya participasteis la semana pasada, es suficiente con indicarlo; no hace falta que volvais a mandar todos los datos).

En el plano político, se produce por fin el choque entre los dos grandes colosos, en la llamada "Primera Guerra del Peloponeso", que se saldó con una primera victoria espartana en Tanagra, pero con la posterior conquista de Beocia por parte de Atenas (a excepción de Tebas, la principal ciudad del territorio)


 Por otro lado, Atenas firma la Paz de Calias con los persas, con lo que se venía abajo la razón de ser de la Liga de Delos, y llevará a numerosas insurrecciones dentro de la confederación, como las de Queronea, Eubea o Mégara, que Pericles intentará sofocar mientras Esparta aprovecha para invadir el Ática. 

Tras varios conflictos localizados, se firmará la Paz de los 30 años, que suponía el establecimiento claro y definitivo de dos bloques antagónicos: la Liga del Peloponeso, encabezada por la oligarquía espartana; y la Liga de Delos, al mando de la democracia ateniense, una democracia que controlaba de forma despótica a sus aliados y les impedía abandonar la causa libremente, viviendo una época de esplendor a costa de los más débiles. A menudo la humanidad no ha cambiado tanto como quieren hacernos pensar.

No osbtante, la paz no iba a durar tanto tiempo, ya que en 431 estallaba el conflicto nuevamente, precipitándose los acontecimientos hacia la definitiva decadencia de las Polis, y que ya veremos en la entrada de la semana que viene.

Saludos!