viernes, 11 de marzo de 2011

Reiner Knizia, capítulo 3: Las ideas

Siguiendo con nuestro autor semanal, hoy vamos a hablar de un tipo de juegos que me gustan especialmente, y que precisamente de Knizia tengo más que de ningún otro autor: los abstractos.

El primer juego a tratar, tiene que ser claramente el Genial: juegazo donde los haya. Posiblemente al pensar en Knizia nos vienen más a la cabeza otros clásicos como Samurai o Camellos, pero para mi gusto, Genial es uno de sus mejores juegos.

Fácil de explicar, rápido de jugar, sesudo y escala perfectamente de 2 a 4 jugadores (a 1 la verdad es que nunca me ha dado por jugar). Si os gustan los juegos de este tipo, Genial no debería faltar en vuestra colección; yo al menos no conozco a nadie a quien no le haya gustado. No me alargo más con él, que dudo que haya quien no lo conozca. Lo único que diré es que la nueva edición trae algunos cambios en los tableros de cada jugador, que hacen que llevar la cuenta de las puntuaciones sea mucho más fácil.

Por otro lado, frente a un juego tan original como este, tenemos otro que bebe y casi copia al Blokus, el Calisto. Y aquí es donde empezamos con la falta de ideas, uno de los problemas que se le achacan al señor Knizia, que últimamente parece que sólo hace refritos y medio copias.

Pero ¿y que más da si el juego funciona, aunque no sea precisamente lo más novedoso del mundo? Porque lo cierto es que Calisto funciona a la perfección, y a mi es un juego que me encanta, y que jugamos muy a menudo sobre todo gracias a que las partidas duran 15 o 20 minutos de nada, y aunque no es demasiado sesudo, da de si lo suficiente para no ser aburrido. De hecho, en los eventos que realizamos en la academia de idiomas, Calisto es uno de los juegos con más éxito, tanto entre niños como entre mayores.

Y siguiendo con la falta de ideas, vamos a terminar hablando de FITS, el tetris de mesa, que incluso yo en un primer momento critique precisamente por eso de las ideas.

Pero el caso es que FITS funciona, y aunque formalmente sea un Tetris, en la práctica tampoco tiene tanto que ver. Es cierto que influye la suerte de forma considerable, pero también se nota quien le tiene más cogido el truco. Por cierto que hace poco ha salido BITS, y yo ardo en deseos de echarle el guante, aunque no tengo muy claro como va.

Resumiendo, volvemos a la pregunta que hemos hecho con el Calisto.

¿Importa la originalidad de la idea si el juego al fin y al cabo funciona?

En mi opinión, no en exceso. ¿Qué decís vosotros?

Saludos!

Miércoles 9 Marzo: Épica e Hípica

Crónica por Neiban:

Ayer miércoles nos dimos cita en casa de Raúl para echar un vicio por la tarde. Lo normal, siendo él anfitrión, es que la crónica la haga en su blog, pero anda liadillo y me ha cedido el honor, así que allá vamos.

Sobre las 5 de la tarde (aprox.) habíamos ya 5 jugones allí; Lethan, Ilógico, Raúl, Cristóbaldemisojos, y un servidor.

Comenzamos metiéndole mano a Defenders of the Realm, una de las últimas incorporaciones del anfitrión. En el juego, luchamos cooperativamente para evitar que los Lords malvados lleguen a la capital del reino. Según decían los jugones, parece ser que este juego es muy comparado con el Pandemic, pareciendo una versión en plan fantasía del mismo, aunque Raúl decía que era muy diferente. No he tenido el gusto de probar Pandemic, pero el Defenders me parecio un juego con buenos argumentos como para valerse por sí mismo.

La partida transcurrio con bastantes risas, ya que nuestra agonía aumentaba según los generales malvados se acercaban a la capital. Si ocurre esto, los jugadores perdemos, y así pasó ayer, claro. Despues de matar a 3 de los 4 malos malísimos, y estar ilusionados con la victoria, el Lord Azul se nos metio en la cocina con dos zancadas casi instantáneas.

El aspecto gráfico del juego es una pasada. Las miniaturas están muy muy conseguidas, y me encantó descubrir que el arte del juego corre a cargo de Larry Elmore, el dibujante por excelencia de la saga fantástica Dragonlance.

Resultado, pues que gustó mucho a Lethan; Ilógico y Raúl ya lo habían jugado anteriormente y están encantados también con el juego. No sé qué opinión le mereció a Cristóbal. A mí me parecio un muy buen cooperativo, pero me temo que a día de hoy siguen sin gustarme. Sé que puede sonar raro, pero con estos casos creo que la objetividad existe, o al menos en parte, ya que admito que aunque el juego es muy bueno, no está hecho para mí.

El 2º plato del día fue Winner´s Circle. Por entonces se nos había unido Indiavis, y los seis nos pusimos a apostar sobre caballos. Este juego de Knizia me encanta: es rápido, bonito, ameno, sencillísimo de jugar, y con cierta miga. Además, variantes como la de las pujas ocultas, o la de Royal Turf (los caballos pueden coincidir en la misma casilla, y todos salen desde la misma) lo mejoran muchísimo.

A medida que transcurría la partida llegaron más jugones, y decidimos cortar el juego tras la 2ª carrera (el juego es a 3). Final muy apurado, con victoria de Ilógico con 1100$, seguido muy de cerca por Lethan con 1050$, y yo mismo con 950$.

Para dar cabida a los recién llegados (Webi, Teseo, Shao, Estela, Paula) decidimos sacar a mesa el Shadow Hunters. Este juego no es nuevo ni mucho menos, de hecho es un verdadero clásico de nuestras kedadas.

Lo rescatamos en parte porque ahora contamos con otra copia del juego, y además perfectamente tradumaketada al castellano, con lo que las confusiones de antaño por el inglés en las cartas ya no tuvo cabida ayer (véase imagen).

La pena fue que el juego admite hasta 8, y ayer cuando la partida estaba ya en curso éramos creo 11 ! Menudo barullo de gente. La partida se ralentizó algo, pero fue un absoluto cachondeo. Este juego siempre ha sido un éxito en cada kedada que ha visto mesa, y es que eso de atizar, y de identidades ocultas creo que siempre nos gustará.

Tras terminar el Shadow, con victoria para las Sombras (Cristóbal-único superviviente, Ilógico y Estela), la mayoría levantamos el chiringuito. Y qué chiringuito. Raúl desplegó una cantidad apabullante de patatuelas, cocacola, cacahuetes, y sugusrellenos durante toda la tarde, y para rematar encima un exquisito flan de turrón para chuparse los dedos, con el que le cantamos a Lethan por su recién año cumplido. Gracias anfitrionazo! Magnífica kedada una vez más.

Y me consta que no fue todo, ya que según vi al volver pa recoger mi paraguas, Shao, Indiavis y Raúl se quedaron echando un Aventureros al Tren Europa, con victoria final para el primero de los citados.

Así normal que fuera subirme al coche y tener ya ganas de más...

Un saludo jugones!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Reiner Knizia, capítulo 2: El refrito (The Lost Cities saga)

Para empezar a comentar los juegos del señor Knizia, me he decantado por el primero de ellos que probé (de hecho, uno de los primeros eurogames que entró en mi colección, tan sólo después de Carcassonne, Caylus y Puerto Rico): Exploradores, en edición española de Devir.

Lo cierto es que Exploradores fue un regalo, y no me apasionó demasiado el hecho de que sólo fuera para dos jugadores. Después de leer las reglas, me convencí por completo de que aquello era el clásico Cinquillo, versión avanzada, y que mejor hubiera sido no desprecintarlo para así haberlo cambiado por otro.

Una vez jugué una partida, todo cambió. El cinquillo avanzado resultó ser más complejo de lo que parecían las reglas, sobre todo gracias al sistema de puntuación, completamente made in Knizia.

Si hay una palabra que para mí describe este juego es sin duda aguantar. Aguantar las cartas que benefician al rival, aguantar las cartas grandes que te benefician a tí, esperando a poder jugar las pequeñas antes, aguantar hasta que te salga una carta de inversión, aguantar robando del descarte para alargar la partida...

A día de hoy, gracias a que se transporta y se explica muy fácilmente, creo que es uno de los juegos con más partidas de mi colección, y todavía me sigue gustando, y nunca está de más pegarle una paliza a algún amigo que dice que es todo puro azar ;P

Pero cambiando ya de tercio, después de Exploradores empezó el refrito, y llegó Keltis, la versión de tablero y para 4 jugadores. Lo jugamos con ilusión la primera vez, y la segunda, pero por desgracia (en mi opinión) el parecido con su hermano pequeño se queda en la mecánica. Las sensaciones que transmiten uno y otro son totalmente diferentes.

Mientras que Exploradores es aguantar, en Keltis la palabra es clave es jugar, y lo más normal es que una carta mal jugada siempre te salga más rentable que una descartada. Así, al que le tocan las cartas, gana, ya que apenas hay descarte. Para colmo, no contentos con un juego malo, Rio Grande le dio otra vuelta de tuerca y publicó Lost Cities: the board game; uséase, Keltis con otro nombre.

Por estas cosas, le cogí bastante asco al amigo Keltis, y probé con reticencias su versión de viaje, refrito del refrito. Para mi sorpresa, esta versión funciona mucho mejor, y deja sensaciones mucho más parecidas al Exploradores. Sigue siendo completamente azaroso, pero un juego azaroso de 15 minutos me parece correctísimo.

Por el momento, me niego a probar Keltis: el juego de cartas, o traducido al cristiano: la versión de cartas del juego de tablero inspirado en el juego de cartas. ¿No se supone que Exploradores es la versión de cartas de Keltis? ¿a que leches viene esto entonces? La noche me confunde...Y no hablemos ya de Keltis: das Orakel, también conocido como Keltis: el spin-off.

Pero no creáis que los refritos acaban aquí, porque Devir también se atrevió con un juego nuevo, Castellers, que utiliza una mecánica variante de la del Exploradores. En este caso, el juego me parece correcto. Ninguna maravilla, pero desde luego mucho mejor que el Keltis, y apropiado para jugar con niños. Eso sí, mucho ojo, porque más de uno se ha pensado que se trata de un juego de habilidad tipo Villa Paletti, pero no tiene nada que ver con eso.

Resumiendo un poco, lo que venimos a decir es que Exploradores es un gran juego, y aunque Keltis no nos gusta lo más mínimo, Keltis de viaje y Castellers me parecen dos juegos entretenidos y apropiados en muchas situaciones.

Y a lo que vamos realmente... ¿son malos los refritos? Pues todo depente, por supuesto. Keltis me parece un mal refrito (nunca me explicaré ese SdJ...), pero hay refritos buenos, no todo tiene que ser basura. Keltis de viaje me parece un buen refrito.

Pero aparte de eso, el problema del refrito es su alto índice de cansinidad, porque no se vosotros, pero yo he acabado hasta las narices. Y no por el hecho de que sean con juegos son las mismas mecánicas, sino por el tema. Me cansan tantos juegos con el mismo tema y mecánicas derivadas. Es como las expansiones de Dominion, cuando escucho que hay una nueva pienso "¿¿¿Pero oootra expansión más???"

¿Lo harán quizás por vender más? Pues quizás, pero no se yo si lo mismo provocan el efecto contrario. Castellers es un juego con mecánica derivada, pero no me importó jugarlo; en cambio Keltis: das Orakel... seguramente si alguien me lo pone en la mesa se lo tiré a la cabeza.

¿Que opináis vosotros? ¿Refrito sí, refrito no?

¿Refritos de mecánicas con distinto tema? ¿con el mismo tema?

Saludos!

martes, 8 de marzo de 2011

Reiner Knizia, capítulo 1: ¿Héroe o villano?

Como anunciábamos la semana pasada, esta que corre nos toca de hablar de uno de los "grandes" en esto de los juegos de mesa: Reiner Knizia.

Si tienes una mínima relación con los juegos de tablero, sin duda es un nombre que te sonará, pero por si las moscas no es así, diremos que es el autor de juegos de gran fama internacional como Samurai, A través del desierto, Amun-Re o Tigris & Eufrates (aunque estos dos últimos no tengo el gusto de haberlos probado; sé que es casi un sacrilegio, pero no se ha dado la oportunidad, para mi pesar).

Aparte de estos mencionados, Knizia tiene MUCHOS juegos más. Y cuando digo MUCHOS, en mayúscula, es porque realmente son muchos! Según la BGG, unos 350. Y es precisamente ese el problema que tienen muchos jugones con este señor: entre tanto juego, obviamente hay una ingente cantidad de lo que aquí llamamos morralla. Y claro, morralla detrás de morralla, acaba cansando y hartando al personal.

Entre estas morrallas, una de las más destacables que he probado ha sido sin duda Buzz it!, un coso que en grupos grandes, con borrachos, puede ser divertido, pero que juego, lo que se dice juego, no es. No es que sea malo, puede gustar (y yo me lo he pasado bien jugando) pero básicamente se resume en soltar la barbaridad más gorda y políticamente incorrecta, algo que podemos hacer perfectamente con los 20 euros que cuesta aún en nuestra cartera.

Aparte de toda esta morralla, otro de los problemas achacables últimamente a este estimado caballero, es la falta de ideas; lo cierto es que ya estamos hasta las narices de Samurai: el juego de cartas; Ra, el juego de dados; Keltis, la versión de viaje (y este a su vez era Exploradores, el juego de mesa...) Refrito, refrito, refrito, y refrito del refrito.

Así que tenemos a Reiner Knizia, con un montón de fans, y un montón de detractores...

¿A que grupo perteneces tú?

¿Héroe o villano?

Nuestra opinión, a lo largo de la semana ;D

Saludos!

miércoles, 2 de marzo de 2011

La próxima semana...

Siguiendo con nuestra pequeña iniciativa, esta semana nos tocaría un nuevo autor, pero como habréis visto, aún no hemos publicado. La causa es que yo personalmente (que me toca a mí esta semana) tengo un lío de universidad bastante considerable, por lo que hasta la semana próxima no tendré tiempo para dedicarle a nuestro autor.

Aún así, os iré adelantando que será...

Efectivamente, The Doctor es el elegido y como tal, nos pasaremos toda la semana comentando algunos de los juegos menos conocidos de este simpático caballero.

Para ir entrando en ambiente, os dejo con su frase preferida de las peleas de insultos del Monkey Island: Yo soy cola, tu pegamento.

Hasta la semana que viene!