Por muchas novedades que se presenten en el Festival de Córdoba, al final por una cosa u otra siempre acabas probando unas cuantas cosas más bien antiguas: de hace un mes, del año pasado, del anterior, o del año del cañón. Y el caso es que siempre acabamos haciendo algún gran descubrimiento.
Al igual que con las novedades, los vamos a ordenar de más a menos ansias de volver a jugar...
Alfiles a partir del 2:40 ;-)
1) Can't Stop: 10 minutos para leer las reglas, 5 para preguntarnos si lo devolvíamos y cogíamos otro juego, y 40 para mearnos de la risa :-)
Es increíble lo poco que me ha gustado el King of Tokyo y sin embargo, Can't Stop me pareció una auténtica maravilla. Un push your luck en toda regla, que se resume en tirar dados y jugártela a doble o nada una y otra vez... Absurdo, pero ver los caretos de la gente cuando no puede parar de tirar (el nombre del juego le hace justicia!), o jugar a la psicología inversa... Uhhhh, yo que tú paraba ya de tirar...
De verdad, un juegazo en toda regla; diversión primaria pura y dura. En la partida que jugamos hubo varios momentos cumbre, como Víctor sin ver la combinación que le hacía ganar, y Adri y yo callados como perras mirando para otro lado mientras él decía Uff, menos mal que me ha salido el 7.
Conclusión: wishlist!!!
2) Passe Trappe: Más diversión primaria! Tanto quejarnos de mecánicas, de juegos rotos, de temas pegados... ¡Para que todo eso cuando podemos tirar discos por un agujero! Y ahora además de 4 en 4.
Ciertamente, la versión doble no me gustó demasiado, ya que al tirar de la cuerda le jodes el tiro a tu compi si el también está tirando en ese momento. Pero da igual; es otra de esas "pequeñas" maravillas con las que te meas de risa :-)
No hay Córdoba sin Passe Trappe!
3) Kaleidos: Este ya lo habíamos probado el año pasado, pero jugamos para que lo viesen Cristi y Víctor. Otra joyita desde mi punto de vista.
Ideal para jugar con cualquier: niños, tios, abuelos, antepasados lejanos, etc. Personalmente lo que más gracia me hace son los intentos ingeniosos de poner cosas cuando no se te ocurre nada más, y las "discusiones" posteriores sobre si vale o no vale
Eso sí, hay que intentar jugar todos con el mismo dibujo ¿eh, Adri?... Coño, pues está detrás del banco azul y la farola... espera, ese dibujo no es el mismo!
4) Heimlich & Co: Un Kramer del año de Mari Castaña que nos gustó a todos. Supuestamente, de deducción. En mi opinión, de farolazos.
Muy sencillo de explicar y de jugar, aunque veo fundamental jugar dando puntos por adivinar la identidad secreta de los demás jugadores; si no el final de la partida se convierte en tirar el dado a ver quien es el más potrero.
5) Quarriors: Este lo pude probar gracias a Eloy, que se había llevado el suyo, y aunque lo ví entretenido, no creo que cueste lo que cuesta ni me pareció ningún bombazo. Normalito, del montón...
Lo que ya se ha dicho: si yo fuese Vaccarino les clavaba una denuncia por plagio, porque el juego podría llamarse perfectamente Dominon Dice y no pasaría nada. No sé; me dejo frío, sobre todo por mi victoria a base de potra en el último turno. Aún así no diría que no a otra partida.
Partida, por cierto, en la que el amigo Chemo se sentó a hablar con Seldonita un ratito, y allí pasamos el rato sin identificarnos ni por asomo. Cada día que pasa descubro que mi empanaera no tiene límites :-)
6) Hamsterrolle: Y empezamos con las decepciones. Como fan del Villa Paletti, el año pasado me llevé el palo con el Bamboleo, y este año con este, después de leer mil y una veces que es el mejor juego de habilidad habido y por haber ;(
No se si lo mismo jugamos mal alguna cosa, pero llegó un momento en que nos quedamos bloqueados y no había manera de añadir pieza ni de quitar, porque los dos espacios de más abajo estaban vacíos. En fin, tengo curiosidad por probarlo con alguien de los que lo alaban, a ver si así le veo la gracia. Al menos te entretienes echando fotos subnormales :-)
7) Thrill: Y seguimos con las chufas, en este caso con un Kramer bastante sosete, aunque yo algo de gracia sí que le ví. Como a todo, hay que jugar también con unas poquitas de ganas, no apostando 8 fichas en la primera ronda...
En resumen, totalmente prescindible. No volvería a jugar, aunque si no hay más remedio pues bueno, tampoco me pareció tortuoso ni nada de eso.
8) Qwirkle: El flamante y mojonoso ganador del Spiel des Jahres de este año... una chufa como una casa de gorda. Lydia, aléjate de él!
Para empezar, es feo hasta el nombre; para seguir, es de traca que el juego no traiga un puñetero contador de puntos, y tengas que recurrir a ir apuntando en un papelito. Una cosa es sobreproducir y otra esto...
Y luego el juego en sí me pareció una especia de Genial, con un par de millones de inyecciones de azar, que lo hacen totalmente incontrolable y que no puedas planificar lo más mínimo la próxima jugada; a verlas venir y tener suerte robando fichitas de la bolsa.
Como suelen decir nuestros amigos más simiescos: Hilo de venta.
Como suelen decir nuestros amigos más simiescos: Hilo de venta.
9) Y para terminar, también cayeron un par de partidas a juegos ya conocidos como 4 monos, uno que particularmente me encanta, o Livingstone, con una partida épica con uno de los Yo no gano más escandalosos de la historia; llanto desde el primer minuto hasta el último... De libro :-) Y por supuesto, nos dió tiempo a hacer un rato el idiota con el JdA 2011...
Y eso fue todo a nuestro paso por Córdoba. El año que viene estaremos por allí otra vez, por supuesto :-)
Un saludo a todos!














