sábado, 13 de agosto de 2011

Ampliando la blogosfera

Esta semana estamos de vacaciones, pero me voy a tomar la libertad de añadir una pequeña entrada, ya que en poco tiempo han surgido varios blogs dignos de dar a conocer:

Por un lado, MásQueDados, a cargo de Chisco. Por ahora lleva ya 3 reseñas más que apañadas, y con una de ellas ha conseguido ponerme sobre la pista del BattleCry: 150th Civil War Anniversary Edition, un sucedáneo del Memoir 44, pero al parecer más equilibrado:


Por otro lado, tenemos a Lo que no me gusta del..., un blog dedicado a las reseñas negativas, a cargo de Kikaytete. Su primera entrada no podía ser mejor: Agricola,un buen juego, pero que a mí cada vez me gusta menos... ;o


Mucho ánimo para los dos!

Saludos!

sábado, 6 de agosto de 2011

Top Secret

Nuevo día de juegos en casa de Raulito! Como podéis ver, le estamos dando un descanso al RoR, pero no os apuréis, que el martes vuelve a reunirse el Senado :-) En esta ocasión, nos dió tiempo a repetir los dos juegos del otro día (Medieval Mastery e Yggdrasil) y a probar algunas cosas como Escape from the Aliens in Outer Space (EFTAIOS, de aquí en adelante), Race for the Galaxy, así como a empezar el play-testing de Náufragos con la copia de Raúl.

Respecto a los dos primeros juegos, no diré mucho. El Medieval Mastery fue cortito y fugaz, y da la sensación de que se le pueden añadir todas las reglas caseras que te de la gana sin muchos problemas. Respecto al Yggdrasil, pues jugamos mal el poder de Odín y además habíamos metido las 6 cartas de avance doble, por lo que nos dieron la del pulpo muy rápidamente, pero eso hace que me deje ganas de seguir jugando :D




Respecto a las cosas nuevas, empezamos por el EFTAIOS, un juego que me llamaba mucho la atención por temática, estética y mecánica, algo que rara vez sucede, y que ha agotado toda la tirada de la primera edición en un mes, más o menos.

El juego estuvo a la altura de las expectativas. De entrada, parecía imposible que los humanos pudieran escapar de los Aliens, habiendo la mitad de malosos. Cabe destacar que al principio es fácil perderse y no tener ni puñetera idea de lo que hacer, pero poco a poco se pueden ir intuyendo cosas. Eso sí, depende de las cartas de ruído que te vayan saliendo, porque ayer los dos aliens nos despistamos mutuamente, y aunque yo me merendé a Raúl, Guti salió tranquilamente por la escotilla del lado contrario del tablero. 

El juego está bien, pero fotos bonitas no salen

En resumen, un party game, divertido y rápido de jugar, y con momentos muy graciosos cuando los aliens empiezan a atacar y ves las caras de los humanos que saben que los tienen comiéndoles el culo :-) Quizás algo carete para lo que trae, pero es fácilmente ampliable a base de P&P y el editor de escenarios con el que cuenta. 

Y para no variar mucho el tema, nos echamos un par de partidas seguidas al Race for the Galaxy, un juego que a pesar de su fama y todos los años que tiene, todavía no había probado. Parte de culpa de esto lo tiene el anuncio de la edición en español, que saldrá en breve, por supuesto, junto a las erratas del 1960 ;D


El caso es que es un juegazo. La temática seguramente esté bien, pero a mí al igual que en otros juegos de cartas, no me dió tiempo a fijarme en las ilustraciones, ya que estaba demasiado pendiente de los símbolos de cada una y los posibles combos. Es un juego que requiere sus partidas de iniciación, pero que gana poco a poco, ya que la segunda que jugamos fue mucho más ligera y teníamos mucho más claro lo que podíamos hacer o dejar de hacer. Se mete de lleno en mi wishlist (en inglés, claro, que no quiero que me pase como al señor Walter Donovan ;P)

Y por último, llegó el plato fuerte: el play-testing de Náufragos, con la copia de Raulito. Sin duda alguna el juego es todo una...


Mehh, el contrato del play-testing incluye el compromiso de no publicar información sobre el juego hasta que no este publicado, así que no es plan de crearle problemas a Raúl, la verdad xD A modo de opinión personal, sólo diré que me gustó, pero que se nota que no está terminado y sigue haciendo probar y pulir algunas mecánicas (aunque para eso está el play-testing, claro)

Ah, también diré que no tuvimos la suerte de los de Lost, y nos quedamos a vivir en la isla para siempre xD

Y eso fue todo, muchas cosas nuevas y buenas impresiones para todas ellas. 

El próximo martes, le toca el turno a la República; vayan afilando lenguas y cuchillos!

Saludos!

jueves, 4 de agosto de 2011

Improvisando

Esta semana está viniendo cargadita de partidas, todo lo contrario que las anteriores: ayer nos juntamos de forma improvisada (oye, ¿qué estas haciendo? Nada, ¿y tú? ¿Tampoco? Juguemos!) Víctor, Raúl y yo para echar un ratito corto (90 minutos o así) y probar un par de los juegos misteriosos de Raúl.

El primero de ellos es todo una rareza, Medieval Mastery, un juego de luchas medievales autoproducido con pinta de ser una castaña gordísima:


Básicamente, tablero hexagonal modular, unos dados que representan a tus caballeros, un mazo de cartas para cada jugador y un objetivo claro: conquistar territorios. En cada turno reclutas 3 caballeros, usas algún objeto y mueves caballeros hacia un territorio (puedes atacar o reforzar un territorio que ya tengas). El primero que llegue a 13 puntos gana.


Resumiendo: un filler de darse tortas con unas reglas muy sencillas y que se juega muy rápido. Muy apropiado para empezar o terminar una tarde de juegos, con cualquier tipo de jugadores y en cualquier sitio porque no requiere mucho espacio para jugar. Por todo eso, y a pesar de su aspecto ramplón, entra en mi lista de futuribles de forma directa. En breve, reseña :-)


Tras terminar los palos, llegó la hora de cooperar, y aunque a Víctor los cooperativos no le hacen demasiada gracia, no dudo en decir que sí a probar el Yggdrasil, un juego al que le llevaba siguiendo la pista bastante tiempo gracias a los compis de 5 minutos por juego.


Otro éxito rotundo. Los entreturnos son muy rápido, y aunque el juego al principio es muy fácil, poco a poco se te empiezan a acumular los dioses y los marrones, sobre todo con el lobito dichoso (que no, no es el lobito bueno ese de la canción...), que te puede hacer perder un buen chorro de turnos como suba mucho de fuerza.

Luego en cada turno tienes bastantes opciones, y por supuesto que cada personaje tenga un poder especial le añade un pequeño extra de rejugabilidad. Ayer jugamos con las 6 cartas de avance doble y perdimos en el límite; quedaban 4 cartas para terminar, pero precisamente un avance doble acabó por reventarnos.


La verdad es que llevaba tiempo pensando en comprarme un cooperativo nuevo, y si no fuese por el Space Alert, creo que sería sin duda el elegido. Si queréis saber más sobre este fantástico juego, sólo os hacen falta 5 minutos.

Y eso fue todo. Poquito tiempo de juego, pero muy bien aprovechado. El viernes seguramente repitamos en casa de Raulete :-)

Saludos!

miércoles, 3 de agosto de 2011

Por fin, Galáctica!

Pues sí, ayer cambiamos de tercio ligeramente, y de las 7 colinas de Roma nos fuimos a las 12 colonias de Kobol, y por fin pude probar el Battlestar Galactica, un juego del que ando detrás desde que salió, pero que nunca me he comprado porque se que vería más bien poquita mesa. Exactamente, nos metimos en la Galáctica (el local de Valkyria, al que amablemente nos invitó Enrique) el Almirante Adama (Enrique), el Jefe (Guillermo), Tigh (Pedro), Starbuck (Víctor) y el Presidente Baltar (yo mismo... sin mi mecanismo, que no está bonito que lo acusen a uno tan pronto de ser Cylon ;D)


La partida se puso fea (muy fea) demasiado rápido, gracias a las cartas de incursiones, y a que nuestro querido coronel rápidamente se reveló como Cylon y empezó a dar la brasa moviendo navecitas. Después del primer salto, de distancia 2, la población ya estaba en 6 (cayeron un buen porrón de naves civiles), y de combustible tampoco andábamos muy boyantes.


A pesar de ello, teníamos a un Cylon revelado y el resto prácticamente sabíamos seguro que eramos humanos, por lo que tuvimos un segundo salto sin ninguna incursión Cylon, aunque demasiado corto (distancia 1), para recuperar con ello algo de combustible. Así de paso nos asegurábamos que el segundo Cylon no entraba en juego. 


Sin embargo durante el tercer salto volvió a complicarse la cosa, con nuevas incursiones Cylon y el reventón de otro buen puñado de naves civiles, con lo que nos quedábamos con 1 de población y, además, entraba en juego el segundo Cylon. Por si no era bastante, con el salto nos llevamos dentro de la nave a un simpático grupo de centuriones, que amenazaban con destruir Galáctica desde dentro. 


Jugamos un nuevo turno, y todas las sospechas apuntaban a que el Almirante Adama era el otro Cylon infiltrado, aunque finalmente confiamos en él. Nadie sospechaba del inocente presidente Baltar, que en su siguiente turno hizo saltar a Galáctica cuando la flota civil no estaba preparada, provocando un -3 de población y causando con ello la destrucción definitiva de la humanidad ;D


Concluyendo: el juego es muy bueno. La temática está perfectamente implementada, aunque en la partida de ayer jugamos la mayor parte del rato sabiendo que Pedro era el único Cylon por el momento, por lo que no hubo demasiada paranoya. Sin embargo, cuando repartimos la segunda carta de lealtad ya empezaron las acusaciones variadas y a Enri empezó a ponérsele cara de Cylon, aunque era humano y bien humano. 

Lo único que quizás le ví es que seguramente es más aburrido jugar como Cylon revelado, ya que aunque puedes seguir haciéndole bien la puñeta a los humanos, sales de todas las conversaciones y las acusaciones, que es la gracia del juego.

En fin, que muy contento de haber jugado por fin, y muy satisfecho con el resultado ¿Para cuando la próxima? ;D

Saludos!

PD: Muchas gracias a Enrique por invitarnos a jugar :-)

lunes, 1 de agosto de 2011

Lungarno, la reseña

Reseña por Neiban:

A finales de Junio, y como regalo de cumpleaños, vino a parar a mi colección este jueguecillo. Lungarno es un juego creado por Michele Mura, para 2-5 jugadores, de 45 min de duración, y editado (en el caso de mi copia) por Red Glove.

En Lungarno haremos de mercaderes del sigloXIV, que intentarán sacar el máximo beneficio comerciando con las grandes familias de Pisa. Un tema pegado con Loctite, pero que como suelo decir, no es desagradable ni mucho menos, y está bien escogido.

Tras abrir la caja nos encontramos con un porrón de losetas (65 en concreto), fichitas circulares representando el dinero, y unos meeples en 5 colores que hacen de mercaderes. Además, por supuesto, el reglamento, que viene en varios idiomas, incluyendo el castellano.

Lungarno es un juego de colocación de losetas, pero al contrario que otros, no se empieza a colocar una ficha sobre una superficie desnuda, sino que hay un "tablero" compuesto también por unas losetas longitudinales. Este tablero muestra un fragmento del Río Arno, y cómo 3 calles-puentes se cruzan con él.

Al cruzarse dichas calles, se quedan configurados desde el inicio 8 huecos, llamados en adelante "distritos", donde los jugadores colocarán las losetas y sus meepples. Fijaos que en cada distrito, caben 6 losetas en total. El final del juego llega cuando la sexta loseta es colocada en el último hueco libre del último distrito que quede por completarse.

Como iba diciendo, una vez montado el tablerillo en un santiamén, se otorgan a cada jugador 14 florines, 5 mercaderes de su color, y 2 losetas, y el juego puede empezar!

Jugar turno a turno es verdaderamente fácil: para ello, debes elegir entre comprar una loseta o colocar una loseta. Aunque claro, a veces será un verdadero dilema cuál escoger. Para colocar loseta eliges una de las losetas de tu mano, y la colocas en el distrito que quieras, aunque ha de estar adyacente al río o a otra loseta ya colocada). Y ¿qué loseta elegir? Pues ahí empiezan las estrategias de cada uno... y a tener en cuenta que cada vez que un distrito se cierre, se puntuará.

Las losetas representan edificios con los que completar los distritos, y darán puntos de varias formas distintas. Los más comunes son los palacios (con forma de L, en la imagen anterior), y cuando éstos son desplegados, el jugador en activo decide si coloca un mercader sobre él.

Con esto ya empieza el perreo, pues en cada distrito sólo 1 jugador podrá comerciar con esa familia. Es decir, podrás comerciar mediante alguno de tus mercaderes en ese mismo distrito, pero con otra familia si algún jugador se te adelantó ya (las familias vienen representadas por escudos en las esquinas de las losetas, pero es más fácil acabar mirando el color de la loseta; y véase que muchas losetas tienen 2 colores, es decir, 2 familias para poder escoger).

Y como decía, además de palacetes, hay torres, plazas, y losetas con un fondo gris, que tienen efectos especiales. Sí sí, por si no faltase competencia, te pueden jugar en el distrito un cementerio o una iglesia, con lo que se reducen los beneficios a sacar de las familias. Aunque también podrás jugar alguna tienda u oficinas, con lo que ganarás algunos puntillos extra, o incluso podrás sustituir una loseta ya usada por otra.

La otra acción que puedes elegir hacer en tu turno es Comprar Losetas, y es que de tanto colocar llegará un momento en que tu mano se quede pelada. El sistema para comprar losetas es de lo que más me gustó al leer las reglas: en todo momento hay una pila de losetas, y a su vera, 3 losetas desplegadas:

Comprar/adquirir la loseta más alejada de la pila es gratis. Sin embargo, comprar la de enmedio cuesta 1 florín, y comprar la más cercana a la pila cuesta 2 florines. Claro está, cuando compras una, las losetas recorren un espacio hacia la derecha, abaratándose. Viendo la imagen anterior por ej: comprar la plaza roja es gratis, comprar la tienda (loseta gris) cuesta 1 florín, y comprar el palacete azul/morado cuesta 2 florines.

Pero no queda ahí la cosa, ya que llevando las cuentas hay más agobio del que parece. Hasta ahora no había dicho que en Lungarno, cuando llega tu turno, puedes hacer una 2ª jugada extra si pagas un florín. Es decir, que pagando un florín, puedes colocar 2 losetas en el mapa, comprar 2 fichas, o una acción de cada. Y claro, imagínate qué disyuntivas se dan cuando puedes comprar 2 buenas losetas en tu turno pero dejándote un buen dinero/puntaje. Y digo lo de puntaje porque en Lungarno el dinero es lo mismo que los puntos. El jugador con más florines al final de partida ganará, con lo que te tiras toda la partida pensando si merece la pena gastarse siempre x florines en hacer x acción o no.

Y en esencia, eso es Lungarno, aunque hay que tener en cuenta que hay muchas reglillas obviamente que no he explicado. Lungarno me ha parecido un juego bastante bueno, y un grato descubrimiento que no esperaba. Quizá no sea uno de esos llamados a ocupar los mejores puestos en ránkings, pero las partidas no desmerecen en absoluto.

Hay que llevar para adelante muchas cosillas; dinero/puntos, qué jugador está comerciando con cuál familia, qué losetas te hacen falta, cómo está la pila de losetas para conseguir "gangas", etc. Tensión hasta para 5 jugadores en 45 min de partida. Me encantan los juegos que ofrecen estas dos condiciones. Y aunque a 5 no lo he probado, sí lo he hecho a 2 y a 4, y con ambos números funciona fenomenal (a 2 jugadores el tablero se reduce a 6 distritos)

No dudéis en darle una oportunidad si tenéis ocasión. Sé que quizás no os llame mucho la atención respecto a otros juegos con más nombre/publicidad, y admito que Lungarno no es un juego con la estética muy lograda frente a otros, pero una vez en mesa queda más cuco de lo que parece, y sus mecánicas de losetas + economía combinan muy bien, de modo que se ha ganado sobradamente mi voto de confianza (tanto que estoy deseando jugarlo!), y espero que también el vuestro si lo probáis.

Un saludo!