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jueves, 11 de abril de 2013

El Top Feld

Es de sobra conocido que por aquí abajo nos gusta bastante el amigo Stefan Feld, y una de las cosas que más me llama la atención sobre él es la gran variedad de opiniones que hay sobre sus juegos. Mientras que yo coloco al Trajan en lo más arriba del todo, otros se decantan por el Macao,  otros por el Borgoña... Cada cuál tiene su lista de favoritos. Vista esta variedad, os dejo con mi Top Feld, a ver en qué se parece a los vuestros:

Este señor peloncillo de la izquierda es nuestro amigo Feld


1. Trajan
El namber guan indiscutible, para mi gusto. El mancala es una genialidad como pocas he visto, que convierte cada partida en un desafío contra los demás jugadores, pero también contra ti mismo, en el intento por controlar las piedrecitas lo mejor posible.



2. Die Burgen von Burgund
Otro de los grandes; el mejor ejemplo de cómo conseguir un eurogame puro y duro, con azar prácticamente nulo, utilizando dados como mecánica principal. Y además, con unas reglas sencillas e intuitivas.


3. En el año del Dragón
A este he jugado poco, pero es sin duda otra genialidad. El Matachinos es sin duda uno de los juegos más agobiantes que han pasado por mi mesa. La única pega, cuidado con los privilegios dobles...


4. Notre Dame
Rápido, sencillo y con una escalabilidad perfecta. Mi primer Feld y uno de los primeros juegos de mi ludoteca, por lo que le tengo un cariño especial. Nunca las ratas habían pegado a tu puerta de manera tan acuciante.


5. Speichersbourg
Dos juegos de subastas a la misma altura, en mi opinión, aunque uno sea bastante más duro que el otro. Con interacción y puteo fino entre jugadores (cosa que le falta a otros Feld) y con mecánicas de subasta muy originales.



Fuera ya de ránking nos quedan todavía unos cuantos juegos, para nada malos, pero que para mi gusto es posible que estén un puntito por debajo de los demás. 


Macao y Bora Bora son dos juegazos al más puro estilo Feld. Nunca diría que no a una partida a ninguno de ellos, pero para mi gusto pueden tener un puntito de azar (Macao en las cartas, Bora Bora en las losetas que van saliendo, sobre todo en las de tareas) que quizás hace que me gusten un poco menos que los mencionados más arriba.

El Luna, sin embargo, me pareció un gran juego, a la altura de cualquier otro, pero habiendo jugado tan sólo una vez no me atrevería a decir tanto. 


Estos dos creo que juegan en otra liga y no se pueden comparar con el resto. Todos los mencionados hasta ahora son euros sesudos (salvo quizás el Speicherstadt, que es un poquito más ligero), mientras que aquí tenemos un juego muy familiar y un fillercillo de dados. Buenos juegos, cada uno en su categoría, pero alejados del "canon" del autor. 


Y siempre tiene que haber una excepción que confirme la regla, y en el caso de Feld, ese es el Roma. A mi parecer, un mierdón. La edición internacional multilingue (acompañada de una de esas traducciones made in Google Translator) hacían de Roma un truño absolutamente injugable. A este Arena no he jugado, pero prefiero evitar ese sufrimiento.

Y con eso llegamos al final de este pequeño análisis feldiano, aunque para este año todavía hay que añadir 3 nuevos miembros a la familia: Brugge, Rialto y Amerigo. Ya veremos lo que nos depara cada uno de ellos.

Y vosotros, ¿cómo es vuestro Top Feld?

jueves, 5 de agosto de 2010

Martes 3 de agosto: Beowulf!

El martes volvimos a casa del señor Cristóbal para seguir estrenando juegos del pedido de Milan-Spiele, y la verdad es que nos juntamos una buena tropa: Antonio, Víctor, Carmen, Adri, Héctor y Noe, aparte del anfitrión y yo mismo claro.

De entrada estábamos 5 y nos decidimos por probar el Beowulf: The Legend. Tras la explicación, el juego les pareció lioso, y a Antonio le daba grima el parecido con El Señor de los Anillos. Sin embargo después de un par de turnos nos dimos cuenta de que es un juego muy sencillo de jugar, pero con un mínimo de chicha a la hora de elegir si jugar tus cartas o mejor reservártelas para luego. Por otro lado, al jugarse con puntos ocultos, es bastante difícil saber quien va ganando.

Me pareció un juego sencillito, sin demasiado que pensar, pero bastante divertido. La verdad es que nos reímos un montón con los riesgos, la potra de algunos y la mala suerte de otros. La partida se fue a un poco más de una hora, pero también hay que decir que al principio jugamos bastante lentos. Victoria final para Antonio, si no recuerdo mal.

Mientras esperábamos a Adri, nos echamos rápidamente un caso del Black Stories. Adri habla muy bien de él, pero a mi el caso que resolvimos me pareció una auténtica chorrada, totalmente forzado y absurdo, de manera que fue casi imposible resolverlo sin que el narrador diese alguna pista.

No me terminó de convencer lo más mínimo, pero habría que darle la oportunidad a otro caso, a ver que tal.

Y tras eso otro estreno, aunque en este caso se trata de un "remake": el Cable Car, reedición del Metro.

Un juego que ya conocemos todos, sencillo, rápido, con mucho puteo, y ahora mucho más bonito! Además trae una variante oficial que todavía no hemos probado, pero que probaremos en breve.

Aparte de eso, decidimos probar la casera "variante Cristóbal" (curiosamente, ganó él la partida), que consiste en jugar con identidades ocultas (gracias a unas tarjetitas magníficamente diseñadas por Antonio, que se pueden ver en la siguiente foto)

Ciertamente, nos gustó mucho la variante, ya que al final acabas teniendo claro quien es quien, pero al principio evitas el que nosotros llamamos "efecto Javivi", que produce que al cerrarle una estación a otro jugador, se dedique a ir por tí a la mínima, arruinándote la partida. En este caso, al no saber quien es quien, no sabes a quien estas puteando, y tampoco a quien tienes que devolversela en caso de que te puteen.

Y para no terminar con los estrenos a gran escala, jugamos 2 Masons simultáneos: Cristóbal, Carmen y Antonio por un lado y Adri, Víctor y yo por otro.

Nuestra partida me pareció un completo despropósito. No me disgustan los juetos con azar si son cortitos, y este lo es, pero lo que no me gusta es que el azar decida completamente una partida. Adri y yo jugábamos a construir Torres, ya que teníamos bastantes cartas en la mano de ese tipo. Sin embargo, cuando ambos las puntuamos todas, yo tuve suerte y me salió otra; él no, por lo que me fui de una manera exagerada y termine la partida rápidamente.

En la otra mesa sin embargo estuvo la cosa muy interesante; sólo hay que ver las puntuaciones finales...

En resumen, no me disgustó la mecánica del juego, pero nuestra partida me pareció una basura, una pérdida de tiempo, decidida completamente por azar, y que pueda pasar eso en un juego no me gusta lo más mínimo. No obstante, habrá que darle otra oportunidad.

Para terminar, se nos unieron Héctor y Noe y volvimos a dividirnos en dos partidas simultáneas: Die Speicherstadt por un lado (Héctor, Noe, Víctor y yo) y el Beowulf de la peli por otro lado (Cristóbal, Adri y Carmen)

Respecto al impronunciable, decir que el juego me está encantando. Las mecánicas son realmente sencillas, y Héctor y Noe que no suelen jugar tanto como los demás las cogieron sin ningún problema (Noe mejor que Héctor, que quedaron primera y último respectivamente ;D) Yo quedé 3º. Hice una buena partida, pero me comí los 4 incendios, y eso te deja sin opciones de ganar casi por completo. Para la próxima ya sabéis: comprad algún bombero, al menos.

Y por último, el Beowulf: Movie (si, otro juego de Beowulf ;P) Explicación ligerita, ya que es un juego muy sencillo. No puedo decir mucho de la partida, pero lo que si puedo decir es que hubo yo no gano, señores, YO NO GANO! xD

Con magníficas frases como "Cristóbal ganó la partida en el segundo tablero" o "Cristóbal le va a meter al segundo lo menos 30 puntos, que asco de partida" Resultado final: victoria para Adri xD Yo sin haberla jugado, no opinaré de la partida.

Y hasta aquí llego la cosa; la próxima, quizás mañana por la mañana!

Saludos!

domingo, 1 de agosto de 2010

Sábado 31 de Julio: Bichos!

Bueno, últimas partidas del verano en casa de Raúl, que se va para Algeciras todo el mes. El caso es que estando allí Cristóbal, Adolfo y yo, nos decidimos por probar el Ants!, una de las últimas compras de Raúl, que no pudo resistirse tras ver a Sagres hacerse con él ;P Para el que no lo sepa, se trata de un juego en el que cada jugador llevará a una colonia de hormigas en pugna por hacerse por el control absoluto del parque: For Queen and Glory!!!

Lo primero que hay que decir, es que me sorprendieron los componentes del juego. Me lo esperaba cutre a más no poder, pero la verdad es que está muy bien, y las hormiguitas son todo un puntazo. De izquierda a derecha, obreras, la Reina y los soldaditos.

La mecánica del juego es muy sencilla: sacas una carta de evento, recolectas comida (necesaria para construir más hormigas) con tus obreras, mueves todas las hormigas que quieras y por último produces nuevas hormiguitas. El objetivo tampoco puede ser más sencillo: Exterminar! Exterminar! Exterminar! Efectivamente, aquí se juega hasta que sólo queda una reina con vida. Y punto pelota.

La verdad, es un juego sencillito, para echar unas risas y aplastar sin piedad a las hormigas rivales. Las cartas de evento son especialmente divertidas, ya que suelen causar estragos por todos lados. Tenemos por ejemplo la lupa, que quema 7 hexágonos al azar del tablero, la gran fiesta o por supuesto, al irreverente Lagarto Juancho!

Ayer, dos eventos masacraron a Raúl y a Adolfo, lo cuál nos dejaba a Cristóbal y a mí en una muy buena posición para ganar. Yo lo intente antes, pero la Reina de Raúl era poco menos que Rambo, y acabó epicamente con varios de mis Hormigones. Cristóbal no perdonó; puso sitio al hormiguero de Adolfo y acabó con la vida de su Reina sin mostrar piedad!

En definitiva: un juego divertido, en el que nos reimos bastante con los eventos (sobre todo con la lupa, que masacro a Raúl y paso rozando a Cristóbal un par de veces) y con las tiradas de dado (épico combate el de mi Soldado con la Reina de Raúl! Además, la estética del juego es divertidisima, y puede jugarse con los niños sin mucha dificultad. Además, ¿quien no ha soñado nunca con sentirse así?



Tras las hormigas, decidimos seguir con el Die Speicherstadt, que yo ya había probado, y que esperaba que gustase al resto. La verdad es que se notó más de lo que esperaba la experiencia (aunque sólo había jugado una vez!) y al final me fui de puntos tremendamente (aunque también tuve bastante suerte con los bomberos al final)

El caso es que el juego me volvió a gustar mucho; se puede putear mucho más de lo que parece en la colocación de peones.

Y hasta ahí llegué yo, aunque se que luego siguieron con un Smallworld a 5 jugadores, que acabo ganando Guti:

Y por último también me han contado que probaron el Last Night on Earth, con victoria para los zombies! La verdad es que es de los pocos juegos de zombies que me llama la atención, sólo por ser de la misma editorial que el Touch of Evil:

Y hasta ahí llegó; esta semana más, como siempre.

Un saludo!

viernes, 23 de julio de 2010

21 y 22 de Julio: Ya vienen los Reyes Magos...

Y volvieron las tardes de vicio después del periplo por Bélgica y de la llegada de nuestro querido paquete desde Alemania. Me encantaría pensar que me echaban de menos, pero creo que lo único que querían eran sus juegos ;P

De entrada, el miércoles por la noche nos juntamos unos cuantos en casa de Javivi para hacer de todo un poco, aunque al final acabamos jugando al Mario Kart y al Virtua Tennis más que otra cosa. No obstante, tuvimos tiempo de probar la última cosita de Stefan Feld: Die Speicherstadt (bautizado como "el impronunciable")

La verdad es que nos gustó mucho el juego; las reglas son muy sencillas, pero aún así el juego tiene bastante chicha y hay que pensarse bien las cosas llegado cierto punto. Sobre todo me gusto que crea una ligera sensación de agobio, ya que tienes sólo 3 trabajadores por turno y muy poco dinero. Por otro lado, se juega en 40 minutillos y admite hasta 5 jugadores. La verdad es que por ahora estoy muy contento de haberlo comprado.

Y ya al día siguiente, entre una cosa y otra, pudimos jugar unas cuantas cosas en casa de Raúl. De entrada, un Zombie Plague, un jueguecillo P&P que no parecía ninguna maravilla, pero la verdad, para tirar unos dados y reirte un poco tiene buena pinta. Ganaron los humanos, Cristóbal y Juanfran (Guti) gracias a la rubia y su fusil de asalto con mira telescópica.

Después de eso y mientras terminaban de llegar los tardones, nos echamos un Relikt, otra de las adquisiciones de Alemania. La verdad es que nos pareció un filler de cartas bastante gracioso, con mucho puteo, sobre todo gracias a la carta de cambiarle el color a otro jugador. Nos sorprendió la verdad, y por los 3.40 que ha costado, todavía más.

Seguía llegando gente y acabamos jugando en dos mesas de 3: en la primera, tuvo lugar una partida de Catán, ese juego, para novatos:

Por otro lado, probábamos el Beowulf peliculero (que no el Beowulf: The Legend, que también ha llegado a mi colección ;P)

No esperaba demasiado de este juego, pero tampoco nos disgustó. Se juega rapidito y tiene su cosa que pensar, aunque también bastante azar en las fichas que te toquen. Especialmente hay dos, la Traición y la Estatua Dorada que te dejan hacer estragos en el tablero, y que creo que habría que limitar de cara a equilibrarlo un poco. Soberana paliza la que me dieron Cristóbal y Antonio, por cierto ;D

Siguiendo con la copla y habiendo llegado más gente, nos decantamos por no romper la tradición de los Winning Moves y echarnos 2 Alexandros simultáneos, uno a 4 y otro a 3.

Este dejo una impresión agridulce; a algunos nos gustó, y a otros no. A mi me parece un juego de reglas liosillas (especialmente pareec que hubo bastantes problemas con el movimiento de Alejandro) y difícil de cogerle el truco, pero eso es algo que ya me habían advertido. Creo que puede ser un juego muy interesante, pero hacen falta unas cuantas partidas para cogerle bien el truco.

Y por último decidimos sacar a mesa el Gloria Mundi, un juego que Adri compró influenciado de forma considerable por nuestro amigo Mr. Meeple.

De entrada, jugamos un par de turno con una regla mal, y decidimos empezar de nuevo. Ya con las reglas bien, el juego empezó a hacerse jugable, y a mi la verdad es que la estética me tuvo maravillado durante toda la partida. Otra cosa no se, pero el juego desde luego me pareció una auténtica belleza, con unas cartas perfectamente ilustradas con imágenes de templos romanos reales y cosas similares.

El juego en sí, es rarito, y al principio parece que bastante caótico. Depende mucho de lo que hagan los otros jugadores y de las cartas que vayan saliendo. Por otro lado, al final nos dimos cuenta de que las cartas verdes, al haber más, son un poco mejores. Al final de la partida me llevé el gato al agua porque nadie tenía más cartas de ciudad ni ejército, y se vieron obligados a jugar las granjas, que me beneficiaban bastante. Aún así, con que todo el mundo juegue más a por las verdes, asunto arreglado, creo yo.

La verdad, me pareció un juego muy interesante (sólo por las ilustraciones ya creo que merece la pena ;P) pero eso sí, no es sencillo de jugar, y creo que al igual que al Alexandros le hacen falta unas cuantas partidas para cogerle bien el truco y disfurtarlo del todo.

Y hasta aquí llegamos, que ya era suficiente.

Saludos!