Mostrando entradas con la etiqueta Thebes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thebes. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de noviembre de 2012

Historia de Juegos: Thebes

Como habréis podido observar, después del atracón del Polis me he dado un pequeño descanso de comentarios históricos, pero por desgracia para vosotros aquí estoy otra vez dispuesto a daros el coñazo. En esta ocasión, con un grandísimo juego familiar, Más allá de Tebas, del que hace poco se hablaba en mañocitano.

Como detalles curiosos, Thebes ocupa el puesto número 8 del Top10 malacitano, y que el año pasado se llevó una mención especial en nuestro Juego del año Malacitano. Además, que yo sepa es el único juego familiar que le gusta a nuestro amigo Seldonita, a quién recordaréis de películas diversas como "Vaya truñaco", "Llora que llora" o "Polla, polla, polla" ;-p

Si queréis saber un poco más sobre él, tenéis una reseña por aquí mismo


La Historia...

El juego se ambienta a principios del siglo XX, en uno de los momentos de mayor fiebre arqueológica que ha vivido la historia, y en el que muchos señores europeos se fueron a dar un paseo por tierras orientales y como el que no quiere la cosa se trajeron todo resto arqueológico que pudieron. Por poner un ejemplo flagrante, podemos hablar de la Puerta de Ishtar, que se la trajeron los alemanes enterita.


Cabe destacar que este tipo de excavaciones se preocupaban principalmente por el hallazgo de grandes piezas que pudieran exponerse en un museo, y no por realizar un estudio histórico adecuado. Es decir, que se trató de un expolio en toda regla, que en muchos casos ha perjudicado seriamente a nuestras posibilidades de conocer la historia de estas civilizaciones más allá de estas grandes piezas de museo.

Uno de los descubridores más destacado es sin duda Heinrich Schliemann, un auténtico genio que donde metía la piqueta aparecía una ciudad: el tipo encontró Troya en 1872, y años después también la lió parda en Micenas y Tirinto.

Sophia Schliemann, haciendo uso poco ortodoxo 
de los hallazgos de su marido

Otros descubrimientos de renombre son los de Robert Koldewey en Babilonia, Arthur Evans en la isla de Creta, Hugo Winckler en Anatolia (allí por tierras hititas), o Howard Carter, que descubrió la famosa tumba de Tutankhamon en 1922.

El juego...

Entrando ya en materia lúdica, lo primero a destacar (como bien resaltó mi tocayo en su entrada) es el nombre, Tebas, ya que históricamente existieron 3 ciudades con ese nombre: una en Grecia, otra en Egipto y una tercera menos conocida en Asia Menor. En mi opinión, aunque el autor juega un poco con esa ambigüedad, a nivel de hallazgos la Tebas egipcia es mucho más importante que las otras, y además en la portada del juego hay un par de pistas: la tumba de Tutankhamon y un edificio detrás que se da un aire importante al templo de Luxor.


Respecto al juego en sí, las formas de reunir conocimientos son bastante reales. Por un lado, tenemos el típico trabajo de biblioteca y libracos, que siempre se hace antes de plantear ninguna excavación. De hecho, el señor Schliemann encontró Troya basándose en las descripciones de la Ilíada, y gracias a su afán por demostrar que los poemas homéricos tenían algún tipo de base histórica.

Por otro lado, mi preferida: los chascarrillos de los lugareños. Os podrá parecer un poco chusco, pero preguntar al típico abuelo con boina sobre la zona a excavar es parada obligada antes de cualquier excavación.

* Basado en hechos reales

Las cartas de palas, coches o ayudantes pueden representar más o menos los fondos con los que cuentas para la excavación. Porque desde luego no es lo mismo excavar 4 personas teniendo que turnarse la pala (más cosas verídicas) a tener un chiringuito bien montado con todas las herramientas que te puedan hacer falta e incluso una sombrilla para que no te de un chungo picando al Sol en pleno agosto.

En la época en la que se ambienta el juego sí que había inversiones importantes en la arqueología, ya que en el caso de que hubiese un gran descubrimiento, resultaba bastante rentable la cosa. Además, había mucho ricachón con ganas de hacer de mecenas y entrar a formar parte de los libros de historia, como el amigo Lord Carnavon, que financiaba las excavaciones de Howard Carter.

Más que a esto, la arqueología se parece a ser peón de albañil.

Pero, ay amigo. Había veces en las que las excavaciones no salían rentables, porque te gastabas una millonada y al final tan sólo encontrabas una cosa... 

¡Efectivamente! Lo habéis adivinado: arena.

Es decir, que la parte más divertida del juego también tiene su dosis de tema. Y es que por mucho que estudies y por mucho que que te documentes, los grandes hallazgos son como ganar una partida al Catan: no se realizan sin un poco de potra. O un mucho, ya que grandes piezas como la Dama de Baza las ha descubierto Manolico mientras le daba a la azada.  De hecho, actualmente la inmensa mayoría de intervenciones arqueológicas se realizan de urgencia al aparecer restos en cualquier obra aquí y allá.

La excavadora, ahí, metiendo presión...

Por último, todos los hallazgos son reales, y el juego cuenta con una pequeña hoja de referencia que nos proporciona una breve pero interesante información sobre todos y cada uno de los hallazgos que hay en las bolsas. Algunos son más conocidos y otros menos, y en consecuencia algunos dan más puntos y otros te dan una poca mierda. Y la verdad es que un detalle tan tonto genera una tensión épica cada vez que alguien mete la mano en la bolsita; porque no es lo mismo encontrar un ánfora puerca que encontrarte a Tutankhamon, y eso se nota en el silencio/gritos del que lo descubre :-)


En definitiva: creo que Más allá de Tebas es un juego muy bien ambientado, en el que las mecánicas encajan a la perfección, y que refleja más o menos bien el momento histórico en el que se basa. En todo momento buscamos obtener el máximo número de piezas, para después volvernos a Europa corriendo para realizar exposiciones o asistir a todo congreso que podamos. Es una auténtica carrera, y lo cierto es que la realidad no fue muy diferente.

Para terminar, sólo añadir que la ciencia histórica y la arqueología han cambiado mucho desde entonces, y que actualmente las excavaciones son mucho más extensivas, e intentan comprender todos los aspectos posibles sobre lo que se está excavando. Por desgracia la mayoría de estos datos no tienen apenas divulgación, y se quedan para los propios historiadores o los ratoncillos de biblioteca que devoran cualquier publicación que se les pone a tiro. De cara al gran público, se sigue haciendo incidencia en grandes piezas o descubrimientos que hacen bonito dentro de una vitrina.

Un saludo!

martes, 24 de julio de 2012

Flash Reviews: Thebes


Flash Reviews, todos los martes a las 8:30, hasta que se me acaben las ideas.

jueves, 14 de junio de 2012

Top 10 malacitano

Después de casi 5 años enganchado a este vicio malo, he probado muchos juegos diferentes. Según mis cuentas:
  1. He jugado cerca de 500 juegos. 
  2. En el blog, he hablado de unos 300. 
  3. Mi ludoteca actual es de 120 juegos aproximadamente. 
Demasiados, así que hoy vamos a rebajar los números y os voy a dejar una lista de los 10 juegos de mi ludoteca a los que nunca me faltan ganas de jugar. Hay de todo, así que tampoco le deis mucha importancia al orden en que los pongo, ya que cada juego tiene su momento y es difícil compararlos entre sí.



1. Caylus - Uno de los primeros en llegar a mi colección, y uno de a los que más veces he jugado (más de 100). Padre de la mecánica de colocar trabajadores. Una maravilla en toda regla. 






2. Trajan - El mejor eurogame que he probado en los últimos años. Buenos componentes, buen diseño y una mecánica original que funciona a las mil maravillas. Una delicia, y hasta la fecha, el único que puede quitarle su puesto de honor al Caylus.





3. Ricochet Robots - Una genialidad como pocas. Original, sesudo, rápido, infinitos jugadores... Sólo por este juego Alex Randolph merece estar descansando en el Olimpo de los diseñadores.






4. República de Roma - Un juego no asequible para todos los públicos, pero que jugado con la gente apropiada es épico como ningún otro. Alianzas, puñaladas traperas, negociaciones, gritos... y todo con una temática inmejorable.





5. Space Alert - Sencillamente, el mejor juego cooperativo que hay en el mercado. Sin efecto líder, y agobiante como ningún otro. Por desgracia no puedo jugarlo tan a menudo como me gustaría.





6. Pitch Car Mini - El juego más sencillo y divertido de la historia (siempre que no aparezca por la partida el creador del juego, claro). Diversión primaria pura y dura, que ha logrado sacarme las carcajadas más grandes que pueda recordar.




7. Ascending Empires - Civilizaciones galácticas y naves que se mueven como en las chapas de toda la vida; ¿qué más se puede pedir? Ni siquiera los problemas del tablero desmerecen semejante juegazo.

 



8. Thebes - El mejor dentro de los juegos familiares. Con un tema estupendo, que encaja de maravilla con las mecánicas, y que provoca el descojone mayoritario siempre que alguien mete la mano en la bolsa.


 


9. Villa Paletti - Detrás de una apariencia infantil se esconde un juegazo de dimensiones épicas, que mezcla habilidad, estrategia y un puteo sibilino de lo más reconfortante.

 



10. Adios Amigos - Un filler en tiempo real frenético como pocos, y que siempre deja con ganas de más. Y además, con unos componentes de lo más molones.  

¡Recarga! ¡Pañum! ¡Dinamita! ¡Pañum! ¡Pañum! ¡Hijo de perra!*




 
¿Y vosotros qué? ¿Con cuál de los 10 os quedáis?

¿Cuáles son los 10 juegos favoritos de vuestra colección?

Un saludo!

* Frase verídica; Lydia (mikoalilla) dixit ;-)

lunes, 3 de octubre de 2011

Juego del año malacitano 2011

Pues como es costumbre, llega nuestro particular juego del año. La verdad es que ha sido bastante difícil seleccionar los candidatos, porque ha sido un año muy bueno y hemos descubierto grandes juegos; algunos nuevos, otros antiguos, pero todos igual de buenos. Además, hay ciertos juegos a los que les tengo especial cariño, por lo que ha sido bastante difícil ser objetivo...

Peeeeero, antes de los candidatos, este año me parece oportuno dar un par de premios especiales: el primero, al mejor juego familiar, que lo vamos a dar directamente, sin encuesta ni votaciones ni nada. Y el ganador es...


A mi sencillamente me parece una joya; sencillo de jugar y de explicar, magníficamente ambientado, y por supuesto, con esa tensioncilla cada vez que se mete la mano en la bolsa. Además, por su temática le tengo especial cariño, y es una de las niñas mimadas de mi colección :-)

En segundo lugar, hay otro juego que aunque probé hace ya unos años, hacía mucho que no jugaba, y creo que es un juegazo en toda regla que merece un huequito en este post. Así, y sin que sirva de precedentes, este año tenemos un premio a la mejor reedición, que se lleva...


Como ya digo, otra maravilla. Muy sencillo, con mecánicas muy bien encajadas y sobre todo, muy inmersivo pese a ser un Knizia; no hay partida en la que no se escuche la música de tararearse :-)

Y ahora sí que sí, los candidatos al  Juego del año Malacitano...

Space Alert: por ser tremendamente original y, sobre todo, tremendamente agobiante, de principio a fin.


Saint Petersburg: por ser tan adictivo, y por conseguir tanto con tan poca cosa.


Rheinlander: por ser tan deliciosamente puteante, y conseguir que se repartan tantos palos y resquemores en tan poco tiempo.


Ascending Empires: por mezclar de forma tan maravillosa mecánicas tan diferentes, y ser un juego único en el mercado.


Cuba: por ser el mejor juego de la vieja escuela que he probado; más de lo mismo, pero toda una delicia jugarlo.


República de Roma: por ser como es, ni más ni menos; más que un juego una experiencia.


Como podéis ver, hay un poco de todo: desde los euros más típicos como Cuba y Saint Petersburg hasta últimas novedades como Ascending Empires, pasando por clásicos como República de Roma (¿alguien dudaba que este iba a estar nominado? Faltaría más! ;-)

¿Cuál creéis vosotros que es el mejor juego que hemos probado este año? Yo la verdad es que tengo serias dudas.

Podéis votar en la barra lateral hasta final de mes y ya sabéis: sólo puede quedar uno ;-)

Saludos!

domingo, 1 de mayo de 2011

Thebes: a pico y pala

Hoy vamos a dedicarle unas palabritas a un juego que conocí de vista cuando empecé con este vicio malo de los juegos de mesa, pero que entre una cosa y otra, no llegó a mi colección hasta el mes pasado y no sin dificultades: subidas repentinas de precio y otros divertimentos variados. El juego en concreto es Thebes, o Die Jenseits von Theben, ya que mi edición está solo en alemán:


- Jugadores: 2-4
- Duración: 60-75 minutos
- Complejidad: Baja
- Redacción de reglas: Buena
- Dependencia del Idioma: Ninguna
- Tamaño de las cartas: Euro-Mini
- Editorial: Queen Games
- Artista: Michael Menzel
- Diseñador: Peter Prinz

Temática

En Thebes, nos meteremos en la piel de unos cuantos arqueólogos a principios del siglo XX en una carrera por descubrir (y expoliar, todo sea dicho) los tesoros de Grecia, Egipto y Oriente Medio. ¿Conseguiremos revivir los descubrimientos de Schliemman o Howard Carter? Así explicado, bien podríamos estar hablando de un típico eurogame estilo Knizia, con el tema pegadísimo, pero no; si por algo brilla Thebes, es por su temática.

El señor Carter descubriendo a Tutankhamon

Conocí este juego cuando estaba en primero de carerra (Historia, como sabéis muchos), y precisamente tenía un par de asignaturas llamadas "Arqueología griega y helenística" y "Arqueología del Próximo Oriente y Egipto", y lo que me enamoró de Thebes es que no luchamos por descubrir fichas de colores con puntos de victoria impresos, sino por descubrir la Venus de Milo, la tumba de Tutankhamon, los manuscritos del Qunrám o el Código de Hammurabi.Y para eso el juego incluye una pequeña hoja explicativa de cada uno de los descubrimientos, que veis en la imagen:


Aún así, Thebes puede jugarse como cualquier eurogame, sin hacer puñetero caso a la temática, pero si os gusta el asunto, os aseguro que disfrutaréis de las partidas como un niño, preguntando a los lugareños por la zona en busca de alguna pista, o estudiando libracos en la biblioteca intentando hallar la posición exacta de la antigua Troya. Para mi es sin duda la gran virtud de este juego.

Diseño y componentes

Como en todos los juegos de Queen Games, los componentes son más que excelentes. La caja es un poquito grande, y la textura de las cartas un poco extraña, pero el resto es una pasada:


Por otra parte el diseño gráfico también me parece excelente; y es que Michael Menzel me parece sin duda uno de los mejores ilustradores que hay hoy día, y un juego firmado por él es un gran diseño 100% seguro.  El tablero es sencillo pero efectivo, con unos colores muy apropiados a mi juicio. Y luego tenemos esas fantásticas bolsas de tela para cada uno de los 5 puntos de excavación y sus hallazgos correspondientes. 

Esto son bolsas de tela bonitas, y no las del Fresco

La caja como no podía ser de otro modo en un Queen Games, es un pelín grande, y el inserto un pelín inútil, pero al menos caben todas las cosas dentro, no como en el Dschunke.

Mecánicas

No pocas veces hemos probado un juego nuevo y hemos dicho "pues se parece a este" o "me recuerda a este otro". Pues bien, otro de los puntos fuertes de Thebes son sus mecánicas, que para mi gusto aportan un punto de frescura y originalidad que hace que las sensaciones al jugarlo no te recuerden a ningún otro juego (al menos a mí)

Tablero sencillo pero funcional

El juego es bastante sencillo y tu turno se limita a mover tu peón de personaje por el tablero y realizar 1 de las acciones posibles, que básicamente son dos:

a) Coger una carta
b) Realizar una excavación. 

a) Coger una carta

Dentro de la primera opción, tenemos dos tipos de cartas, las cartas de investigación y las exposiciones.

 El jugador amarillo puede coger la carta con 
3 libros morados gastando 4 semanas

Las primeras incluyen muchos tipos de carta: libros con conocimientos sobre una zona concreta, libros de conocimientos generales, vehículos para aligerar nuestros movimientos, herramientas de excavación, rumores de los lugareños... Para coger una de esta carta basta con movernos a la ciudad y gastar el número de semanas indicadas en la carta.

Espera un momento ¿gastar semanas? Sí, efectivamente. Y es que Thebes tiene un curioso sistema de turnos. El track alrededor del tablero no es un track de puntuación sino de tiempo, con las 52 semanas del año, por donde avanzaran nuestros marcadores de tiempo.

 Es el turno del jugador verde

El jugador en turno será siempre aquel cuyo marcador de tiempo este más retrasado, de modo que las mejores cartas cuestan muchas semanas, y posiblemente te dejen un rato sin jugar y darán a tus rivales la oportunidad de conseguir varias cartas de menor valor. Cuando todos los jugadores hayan finalizado el año 1903, se acabará la partida, por lo que hay que administrar muy bien nuestro tiempo.

Además de las cartas de investigación, hemos dicho que hay también exposiciones, que se cogen exactamente igual que las otras, sólo que estas otorgan puntos de victoria, y para hacerse con ellas es necesario tener una serie de objetos de localizaciones determinadas.

 Si tenemos un objeto de Mesopotamia, dos de Creta y tres de Grecia, 
podemos ir a Viena y realizar una exposición durante 4 semanas.

b) Realizar una excavación

La otra acción que podemos realizar consiste en meter el pico y la pala en cualquiera de los 5 lugares de excavación e intentar expoliar todo lo que se pueda. Y sí, como habréis adivinado, es la principal forma de conseguir puntos de victoria. 

¿Qué país vamos a expoliar hoy?

Una vez te has movido al lugar de excavación, tendrás que contar los conocimientos sobre ese lugar que tienes gracias a tus cartas de investigación (libros, rumores...) y decidir cuantas semanas vas a pasar excavando, entre 1 y 12. Y ahora es cuando entran en juego las fantásticas ruedecitas que habéis visto en la imagen con los componentes:


Cada rueda nos indica cuantas fichas de la bolsa podremos sacar según nuestros conomicientos y las semanas que excavemos. ¿Será rentable perder mucho tiempo en una excavación? Porque amigo, en las bolsas de excavación además de grandes tesoros te espera también la arena del desierto, en forma de fichas vacías.


Dicho todo esto, tenemos nuestros libros, nuestras palas y nuestros mapas, así que manos a la bolsa!



Y ahora, si has tenido suerte, habrás encontrado algún fantástico tesoro o posiblemente varios, y si no, estarás con la arena en las narices, arena que por cierto volverá a la bolsa. Es decir, que cuanto más se excave, quedará en la bolsa más arena y menos tesoros, por lo que excavar de los primeros es importantes si no quieres encontrártelo todo expoliado cuando llegues.

Y además, cuando excavas en un lugar, agotas tu permiso de excavación, y no podrás volver a hacerlo allí hasta el año próximo.


En resumen, que entre una cosa y otra, la decisión de donde excavar, cuando excavar, y cuanto tiempo excavar, es algo realmente peliagudo y sobre todo, muy divertido.

Conclusiones

Thebes es uno de los mejores juegos familiares que he jugado nunca. Es azaroso en las cartas que van saliendo y en las excavaciones, pero lo normal es que todo el mundo tenga una suerte similar, y yo gané la última partida con una excavación de 8 fichas de arena en Egipto. 1, 2 o 3 puntos difícilmente decidirán una partida. 

Como he dicho, Thebes tiene un gran diseño gráfico y componentes, unas mecánicas frescas, divertidas y originales y una temática muy bien elegida y que encaja a la perfección con las mecánicas y, a mí al menos, me hace meterme en el papel como el que más. 

En definitiva, Thebes me parece un gran juego, y uno de los mejores que he podido probar este año, junto a Cuba, del que ya hablaremos en otro episodio. 

Saludos!

viernes, 22 de abril de 2011

Catedrales y excavaciones

Ayer aprovechando que era día de fiesta, quedamos un rato en casa de Cristi para echar un par de partidas. y aunque no nos gustan las procesiones, quisismos jugar algo acorde a la temática del día, por lo que desempolvamos un juego que nunca se había jugado en el grupo: Los pilares de la Tierra. 


Este juego aunque está en mi colección, no es ni siquiera mío, ya que se lo compraron entre mi hermano y sus amigos, pero con el tiempo ellos no jugaban y decidieron que se lo guardase. El caso es que cuando lo jugué en su día, no me hizo demasiada gracia, porque se hacía largo y no era demasiado duro (y por esa época estaba yo en plena enamoramiento con juegos rompecocos como Caylus o Puerto Rico.Y desde entonces, ha estado cogiendo polvo, hasta que Cristóbal se interesó ayer por él y decidimos darle una oportunidad. Leyendo las reglas no pintaba mal la verdad, y el juego aunque largo (un par de horitas) no se nos hizo para nada pesado. La victoria final fue para Cristóbal medio descolgado, con Cristi y yo empatados por detrás. 


Como digo el juego no nos disgustó, pero ahora mismo creo que hay opciones bastante mejores en el mundo de los juegos de mesa. Stone Age por ejemplo ofrece un nivel similar de darle al coco, pero para mi gusto es más fácil de entender para los novatos y, a pesar de los dados, menos azaroso. Porque una de las cosas que no me gusta de Los Pilares de la Tierra es que me resulta excesivamente azaroso con el tema de sacar los maestros constructores de la bolsa; que te llegue el turno de poner tu primer maestro y ya no quede ningún sitio bueno es bastante frustrante.

Y el otro día probamos el Cuba, también de Rieneck y Stadler, que nos gustó mucho, aunque es ya un juego más complejo que este. Ahora lo malo es que tengo ganas de probar Un mundo sin fin, y no tengo a nadie a mano para eso (Emilio vuelve!)

Y para relajarnos un poco, decidimos echar un Dixit, a 5 jugadores. La verdad es que el juego se quema si se juega mucho, pero con las cartas del Dixit 2 hay muchas más cartas que no conoces ni te suenan lo más mínimo, y se disfruta mucho más la partida.


Ayer la verdad es que nos reímos mucho en unos cuantos turnos, sobre todo en el de la Play Station y la empanaera de Cristóbal ;D

Y para rematar la noche antes de salir a darnos un garbeo, Cristi, Víctor y yo nos decidimos a echar un Thebes, y nuevamente volvió a gustarnos mucho. 


El juego es azaroso sí, pero como bien dijo Víctor, hay que saber a que se está jugando, y poner nuestras expectarivas acordes a ello. No te puedes esperar romperte la cabeza con un Thebes, pero si esperas un juego divertido y con igualdad de posibilidades de ganar para todos, te lo pasas pipa. 


Hay que tomarse las cosas con filosofía, y si metes la manita en la bolsa y sacas 8 fichas de arena como nos pasó ayer a Cristi y a mí, pues te cagas en su madre, te ries de tu puñetera estampa y sigues jugando tan a gusto. Si te dedicas a llorar y llorar por tu mala suerte, pues te acabas aburriendo y posiblemente amargándole la partida a los demás.

Al final ayer a pesar de la arena acabe ganando yo con 9 puntillos de ventaja sobre Víctor, que a su vez le sacaba tan sólo 4 a Cristi. Final muy muy apurado que se decidió sobre todo por las mayorías en los conocimientos específicos.

Y para terminar, mientras Cristi se quitaba el pijama de vaca y se duchaba, Víctor y yo aprovechábamos para darle caña al Samurai de Knizia, que a 2 es bastante táctico y muy rapidito de jugar; en 40 minutos jugamos 2 partidas. 


En la primera gané yo de paliza, y en la segunda fue Víctor el que hizo lo propio, lo que me lleva a reafirmarme en que en este juego influye la suerte bastante más de lo que parece, porque de no ser así, es raro que cambie tanto el balance de una partida a otra. A mí la verdad es que me gusta mucho más el A través del desierto.

Saludos!

domingo, 10 de abril de 2011

Spiele-Offensive: Round one

Tal y como anunciábamos ayer, el viernes noche tuvimos sesión de estreno, en la que pudimos darle otro tiento al Thebes y sacar a la mesa el Sylla y el Atlantis, tres juegos con un largo set up y puede que un más largo todavía set down... ;P


Respecto al primero, la verdad es que el juego está muy bien. Mecánicas frescas y curiosas, y a pesar de ser un juego familiar con un montón de azar y quizás un pelín más largo de lo que debería, la verdad es que es muy ameno de jugar, con turnos muy rápidos y mucho cachondeo cada vez que hay que meter la zarpa en la bolsa ;D


Además, es un juego temático como pocos, con una ambientación muy cuidada. Son detalles que no afectan directamente a la jugabilidad, pero para mí no es lo mismo sacar de la bolsa fichas de colores que sacar el Código de Hammurabi, o el busto de Nefertiti, sobre todo después de los 5 años de Historia que me he pegado, con un par de asignaturas sobre estas cosas :)

El segundo juego de la noche fue otro ligeramente temático, aunque ya con serios gambazos históricos como mezclar a Sila con los cristianos...ejem... pero bueno, tampoco nos vamos a poner quisquilloso a estas alturas ;P


Sylla es un juego raro, mezcla de muchas mecánicas: subastas, votaciones, mayorías y alguna que otra más. En cuanto a dificultad, digamos que es un peso medio: no es de esos que terminas con dolor de cabeza, pero tampoco es una chorradita. No nos pareció el mejor juego del mundo, pero es un buen juego desde luego, aunque con todos los que tenemos, quizás corra el riesgo de quedarse en la estantería; el tiempo dirá. 

Y para rematar, sacamos el Atlantis, un Colovini con pinta de Cartagena vitaminado que de entrada no me inspiraba demasiado (ya sabéis que al Cartagena sólo he jugado una vez, y fue una partida de casi una hora que me provocó un aburrimiento soberano).


Y efectivamente, Atlantis es un Cartagena vitaminado, pero lo suficiente para que me pareciese un juego muy divertido y muy bueno. Para mi gusto, reduce considerablemente el factor azar y añade unas cuantas reglas que le dan una profundidad muy superior a la de su hermano menor y a la que se pudiera esperar en un juego de media hora.


En esta foto íbamos a mitad de la partida, pero Cristi creo que ya auguraba que iba a quedar la última, y mientras se llevaba una loseta el subconsciente la hizo dedicarnos un dedito... ;P

Y ahí acabo la noche, a eso de las 05:00. 3 juegos nuevos, y grandes sensaciones con dos de ellos. 

Para la semana que viene, que tenemos un poco de tiempo libre, parece que se avecinan vientos de guerra...


Saludos!